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14/10/09

26) Ravaged Angels (1 de 2)

By: Romero

Si había un mal del que “la red” de la que las parcas formaban parte de esta ciudad era conocida por repudiar con todas sus fuerzas era el tráfico humano. Colt y Neue tenían cierta experiencia en el campo y las mafias que se dedicaban a este tipo de delito habían sido erradicadas o expulsadas de la ciudad, pero como todo circulo vicioso, solo se establecía en otro lugar con otro nombre, y a veces, con más fuerza. Lamentablemente, el monstruo de Neon era un contenedor de sueños y vidas rotas.

En uno de los tantos muelles del olvidado distrito de carga y descarga Faraday, el cual era un territorio sin ley que funcionaba como un refugio y una vía poco –o casi nunca- vigilada para hacer operaciones ilegales. Era un día frió en el que el tiempo parecía hacerse mas lento que de costumbre mientras la llovizna caía fría y penetrante. Mas dolorosa que una bala cuando te expones a ella por mas de una hora continua… Eso pensaba Neue Ziel, quien permanecía sentado al borde de una saliente de una almacén, con sus armas en mano y mirando hacia el horizonte, dominado por Neon City.

La llovizna había traído consigo una espesa neblina, que hacía parecer a la ciudad a la que Neue contemplaba una visión de ultratumba, cientos de luces que traspasaban como cometas la espesa cortina de niebla que de manera silente reinaba esta fría noche. “Inclemente. Neon City es una amante inclemente. Mejor dicho, creo que calificaría como una perra.” Murmuraba el joven mientras guardaba sus armas y se enjugaba la capa de humedad en su rostro.

Luego, se levanto escuchando como sus rodillas hacían “trac trac”, el sonido cacofónico de las coyunturas cuando no están activas por un periodo prolongado. Camino decidido por los desgastados, pero sorprendentemente fuertes cimientos del techo de aquel devastado almacén, que no era ni la sombra de lo que debió haber sido antes, cuando este distrito era exclusivo. Miro a Colt, quien se encontraba unos 10 metros mas abajo, sosteniendo algo realmente frágil entre sus manos. Algo que lamentablemente estaba roto.

Colt: Neue? Neue? Estas ahí? (Con una voz carente de emoción alguna) No ves a donde fueron?

Neue: No veo ningún transporte, Colt. Quizás esto es solo un tiradero… Por más inhumano que suene. El olor es insoportable en algunas áreas del lugar. (Expreso el joven para luego exhalar una bocanada de aire helado)

Colt: Esta debió estar viva antes de que la soltaran aquí. Probablemente creyeron que estaba muerta. O muy drogada o borracha como para poder moverse o articular palabra. La falta de alimentación fue su verdugo.

Neue: Como procederemos, amigo? (poniéndose de cuclillas en el borde) Llamamos a Henry, o dejamos pistas para la policía. (Suspirando) este caso es más grande que nosotros, por más que nos cueste admitirlo.

Colt: Cooperamos con la policía, si. Pero dejáremos que Henry y los demás cerebros en la red –y no es que nosotros no seamos capaces de hacerlo- se encarguen de las comunicaciones. Nosotros solo nos limitaremos a golpear, romper algunos cráneos y rodillas en el proceso. Quiero ir a la raíz del problema… Quiero-

Neue: Se lo que quieres, acabar con todo esto de una vez. Pero es difícil, realmente difícil. (Se levanto y fue hasta la saliente una vez más) Veamos… Hertz. Contesta.

Colt se sentó en el suelo y puso sus manos sobre sus rodillas. Fue un día difícil, de fracasos e impotencia para ambos. Odiaban esos días. Realmente los odiaban. Siendo una línea de trabajo donde la felicidad no era una característica, había momentos que reconfortaban a la pareja de asesinos. Hoy menos que nunca se sentían justicieros. “Todo listo, Neue?” grito Colt desde abajo, para cerciorarse de que Neue estuviese haciendo la llamada, y no tratando de guardar mas silencio por las victimas. Cosa que en este punto, no ayudaba en nada. Ni resolvería nada.

Neue se acerco una vez mas y dijo “si”, para luego bajar del piso superior por unas escaleras en un sorprendente buen estado. Cuando se reunió con su compañero, Colt uso su móvil para llamar al Lightrave Futura, a pesar de la condición climática, los receptores eran lo suficientemente poderosos como para hacer llegar la petición.

Colt: Distrito Faraday. Muelle 23. Tienes nuestra localización? Perfecto. (Acoto, para luego cortar la llamada)

Neue: Y bien? Donde atacaremos primero?

Colt: Me gustaría montar vigilancia continua en este lugar por el resto de la noche, el día siguiente y el mes entrante, pero no nos ayudaría de nada. (Pateando una lata que se encontraba en el suelo) No nos ayudaría en nada…

Neue: Creo tener una idea de quien nos puede ayudar en este caso, compañero. Su nombre comienza con “L” y se le conoce como la reina de los corazones en el distrito Ohm.

Colt: Neue, por favor! No estoy de humor para visitar prostitutas con ínfulas de damiselas recatadas. Que puede saber una chica que en lo único que invierte su tiempo y dinero son drogas y bailes. (Caminando hacia el sector exterior del lugar)

Neue: (Haciendo una pausa incomoda) Escucha… Escucha… Se que ella no es una en la que tu te fiarías, pero nada perdemos intentándolo, no es así? Además, considéralo, ella se encuentra en el distrito donde los niveles de crímenes sexuales fluctúan y la prostitucion es la ley. Además hemos desmantelado varias operaciones de trafico humano en el lugar, no es así?

Colt: Pero ninguna tan grande como esta, hombre. Aquellas eran de principiantes. (Dijo, para luego apoyar las manos en una baranda) No sabes cuanto odio estos callejones sin salida, en los cuales los cuerpos de jovencitas extranjeras sirven como recordatorios de nuestro fracaso.

Neue: Um… (Quedándose sin palabras que aportar)

Colt: Se que tratas de lograr que me lo tome con calma, pero no hay nada que me moleste mas que la reincidencia. (Suspiro) Maldita sea… (Esto último fue un susurro)

Neue: Y que somos nosotros si no reincidentes diarios del interminable circulo violento de la ciudad, Colt? (emprendiendo la marcha hacia las afueras del muelle 23) Vamos con Lust. Ella debe tener alguna pista.

Zelos se quedo un rato apoyado en la baranda del muelle, sintiendo como sus manos se entumecían a causa del frió, el clima podía ser realmente inclemente por las noches en Neon City. Y sin una noche de buen trabajo que pudiera mantener el cuerpo bombeando sangre caliente necesaria para el buen desempeño motriz, todo parecía doler más y dañar más rápido el cuerpo. Después de dar varios golpes a la branda y maldecir en voz baja, se dirigió a las afueras del lugar, donde los esperaba el esplendido Lightrave Futura.

Ambos abordaron el vehiculo, el cual murmuraba gentilmente por dentro, haciendo sentir a ambos sujetos una sensación de inesperado confort. Cuando emprendieron la marcha, el sonido del vehiculo como una sagita de color negro que atraviesa el amplio mar de luces citadino era inspirador. Neue no articulo palabra alguna en todo el viaje, no había necesidad de ello. Por otra parte, Colt se encontraba meditando de los logros y fracasos de esta guerra contra el tráfico. Y por un momento… Un breve momento… Pensó que todo este negocio de la justicia urbana no servia para nada.

El Lightrave conectaba de manera pirata a las parcas con muchas de las señales de toda la red de información de Neon City, con una secuencia fantasma que al tratar de ser decodificada, enviaría un virus capaz de freír a los intrusos. Pocas veces se le debía de utilizar, la seguridad era red de información era lo suficientemente fuerte ya como para andar rondando por ahí con una secuencia fantasma y que el acceso a la misma se hiciera mas complicado. Hertz volvió a llamarlos, para confirmarles que había conseguido a un hombre dispuesto a actuar dentro del departamento de policía. Al parece la evidencia recolectada a lo largo del caso fue lo suficientemente sólida.

(…)

“Cierra el pico, mujer!” le gritaba un sujeto a una chica que se encontraba agazapada en un rincón, asustada, con la cara golpeada y los brazos magullados, esta trataba de tapar su cara con sus brazos para escapar de la realidad que la rodeaba un mundo horrible de esclavitud y sordidez sin salida. “Ven acá, hija de puta! Esto es tu trabajo, ESTO ES LO QUE DEBES HACER!” espeto el sujeto una vez mas para luego tirar de su cabello y hacerla irse con otros 4 hombres que esperaban silentes en el pasillo, los cuales la lanzaron dentro de una habitación donde habían tres chicas mas, una de ellas, yacía en la cama, demasiado drogada para hablar.

“Pat! Amigo mió, como te encuentras hoy, eh?” Exclamo un sujeto que salía de un ascensor junto a un grupo de gorilas, todos armados. Se trataba de clientes frecuentes y de mucha influencia en el mundo criminal, quienes exigían lo mejor que se pudiera traer del extranjero. Pat, el tipo que entrego a la chica a sus ayudantes, estrechaba la mano del robusto mafioso que llegaba al lugar, quien respondía al nombre de “Charles Morgan”. “pasa, pasa por aquí” le dijo Pat mientras pasaba una mano por su perlada frente. El lidiar con alguna de estas mujeres era a veces difícil, pero nada que unos pocos golpes no pudiesen arreglar.

Charles: Que tienes para mi, Pat? Bellezas de las islas Tungsten, o de Ampere? (acomodando los anillos en sus dedos)

Pat: Hoy, hay algo especial para ti amigo, algo que viene más allá de nuestro mar territorial. Por un buen precio te dejare hacer lo que quieras con estas muñecas que he comprado para el disfrute de mis clientes frecuentes. (Golpeando el hombro de Charles)

Charles: A quienes estas usando como transportistas?

Pat: Hay un grupo de Generales en las islas Tungsten que debido a su rebelión, se han aliado con otros países que comparten los mismos ideales, hombre. Un sistema barato y confiable, mientras tengamos armas para suplir sus rebeliones.

Charles: Es una lastima que el distrito Faraday fuera golpeado tan duramente, no lo crees? Esos malditos vigilantes, realmente son un problema.

Pat: Pero pueden controlar cosas mas grandes que ellos? Recuerda que no somos lo mismo que un simple trío de matones que roban un banco o siembran el pánico en las esquinas. Lo nuestro es lo grande compañero, los yates, hoteles y mansiones… Nunca he visto a esos hijos de puta irrumpiendo en fiestas privadas, o si?

Morgan sonrió de manera alegre y asintió de manera pronunciada, acompasando una carcajada aguda de Pat.

Charles: Y bien… Son estas las chicas? (entrando a una habitación donde dos chicas esperaban, apiñadas en un rincón) Que edades tienen? Tú sabes muy bien como me gustan, Pat.

Pat: (silbando a sus matones) Hey, chicos! Saben las edades de estas putas? (sonriendo mientras sus hombres negaban con la cabeza) Oh, parece que tendrás que jugar un poco con su edad, Charlie. Te gusta eso? Te gusta fantasear, eh? (dejando escapar una risa entre dientes)

Charles: Por algo soy tu cliente, Patty Pat. (Entregándole un buen fajo de dinero) Están ellas en venta? (Jalando a una de ellas por el cabello para darle una profunda olfateada, como si fuese una especie de droga)

Pat: Si no están muy vapuleadas cuando termines con ellas, creo que podremos hacer negocios. Sabes que no me gusta vender basura que no este a la altura. Vienes a este lugar a acostarte con lo mejor y a comprar lo mejor, Charles. No lo olvides. (Cerrando la puerta tras de si)

Pat “Patty Pat” Caldwell fue a su oficina, la cual es encontraba custodiada por un par de sujetos con armas largas, y se tumbo sobre su gran sillón mientras ponía sus pies sobre la mesa, su despacho apestaba a cigarrillos y tenia un montón de papeles con números de teléfono y muchas, muchas fotos de jovencitas, todas muy bellas. Todas, potenciales esclavas en el despiadado mundo del tráfico humano. “ah, carajo. Ya tengo suficiente para mi retiro”, echándole un vistazo a fajo de dinero que el señor Morgan le había entregado antes de irse a compartir con las chicas.

Luego, un sujeto trajeado entro a su oficina, con un corte inmaculado y sonrisa de depredador, quien tomo asiento sin pedir permiso; cosa que no necesitaba siendo uno de los cabecillas de la operación. El contacto mas duro de todos los traficantes humanos en la ciudad, un secretario de la gobernación de Neon City. Quien se encargaba de conseguir a los clientes que pagarían las sumas mas grandes para adquirir o estar con las chicas, mientras mantenían las rutas de transporte bien vigiladas y abiertas.

Su nombre era Chad Shaw, de unos 45 años, figura modelo ante los medios, un hombre carismático y de armas tomar, dispuesto a “dar mi vida por la ciudad!” frase que decía comúnmente cuando era entrevistado. También era un poderoso traficante de mujeres y de armas, y tenía su nariz metida en muchos negocios importantes en la ciudad. Al menos en el distrito Ohm y Neon.

Chad: (entrelazando sus dedos frente a su cara) Patty Pat, espero nuevas –y buenas- noticias con respecto a nuestros últimos movimientos.

Pat: Oh, Chad. Como te va?- (estrechando la mano de su contacto) Oye, tu! (gritándole a una chica que se encontraba silente con la cara contra la pared) Trae un par de bebidas, y que sea rápido, zorra.

Chad: (girando la cabeza para ver a la chica) Demonios Pat, no tienes para nada malos gustos, no es así?

Pat: Compro y vendo lo mejor, hombre. (Abriendo sus palmas y sonriendo) No por nada sigo conectado con los grandes!

Chad: Así se habla.-

Pat: Con respecto a los negocios, Chad. Todo procede según lo planeado. Un nuevo cargamento de unas cien, o ciento cincuenta mujeres se encuentran en camino, listas para satisfacer la demanda en esa grandiosa fiesta que planeas lanzar dentro de unos días en ese club en Ohm.

Chad: Me alegra saberlo. (Mirando hacia lo lados) Oye, Pat. Hay algo que te quiero preguntar…-

Pat: Adelante.

Chad: Sabes si tu operación esta realmente a salvo? Es decir, no tienes la sospecha de elementos que puedan poner en riesgo…. Mmm… Nuestro negocio?

Pat: Bah, no te preocupes por eso, Chad. En esta ciudad hay un exceso de chicos malos y muy pocos de los buenos. Nosotros estamos en esta posición de poder y ellos no tienen nada contra nosotros por que no hacen lo suficiente, no se arriesgan y no quieren llegar más allá. No lo olvides, estamos blindados.

Chad: Ah. Esas, son noticias que de verdad me alegran el alma, Pat.

Pat: Lo digo en serio, no tienes nada de que preocuparte, solo trabajo con sujetos que sean fieles al negocio y a nuestra noble causa de traer mujeres de afecto negociable a este paraíso.

Chad: El día que decidas recoger el nuevo cargamento dispondrás de un ejercito privado con los mejores asesinos que esta ciudad tiene para ofrecer. No quiero errores. No cuando estamos tan cerca.

Pat: Vuelvo y repito. Alguna vez haz pasado malos ratos a causa de MI servicio? (dijo malévolamente)

Chad: Supongo que no. Pero tampoco he visto como te comportas bajo presión. Últimamente has tenido bastante suerte, nuestras líneas de transporte y contactos aun siguen en el mapa y con vida. (Haciendo una pausa para tomar un trago) Pero no lo olvides, Patty Pat. No se puede ser tan confiado.

Pat: No te preocupes, te prometo que lo que sea que vaya a golpearnos, -según tus predicciones- no lo hará. Se cubrir bien mis rastros.

Chad: Eso espero. Hay mucha gente importante que va a asistir al evento en el distrito Ohm y necesito que todo marche sobre ruedas. (Haciendo un brindis con Pat)

Mientras tanto, a muchos kilómetros de distancia, el Lightrave Futura, el vehiculo personal de las parcas, era aparcado por Neue Ziel de manera suave y profesional, haciendo uso del conocimiento que tiene del local de Lust. Las ondas de los equipos de sonido instalados dentro de la electro jaula saltaban por todos lados e infectaban a los transeúntes, haciéndolos entrar en un delicioso trance que los obligaba a ingresar al lugar a disfrutar un rato, para olvidar las tensiones del día a día. Neue era inmune a este “hechizo”, a Colt, no le importaba en lo absoluto, siempre ha tenido una opinión negativa de Lust y la relación enfermiza que mantiene con su compañero.

Neue: (acomodando un poco el cuello de su camisa) Yo llevare la interrogación, si?

Colt: Como quieras… Sabes que no vengo a este lugar por gusto, Neue.

Neue sonrió mientras caminaban hacia el lugar. Pasaron la puerta principal sin muchos aprietos y una vez adentro Neue se dispuso encontrar a Lust. Colt, por otra parte, se sentó en un sofá dispuesto en la primera planta del lugar y pidió una bebida, mientras recorría con la mirada el sitio. “Ahora comprendo por que escapas de vez en cuando a este lugar” dijo el joven mientras tomaba un trago “Lust no tiene malos gustos a la hora de decorar o contratar mujeres hermosas”.

Al cabo de unos minutos, Neue volvió con Lust, tomados de la mano mientras intercambiaban comentarios en secreto y reían. Zelos termino su bebida de un solo golpe y se cruzo de brazos, esperando a que llegasen. “Maldita sea. Si Neue pudiese ver su rostro en este preciso instante, creo que se sorprendería de lo estupido que se ve haciendo eso”. Ambos tomaron asiento, Neue se sentó junto a Colt y Lust se sentó en el brazo del sofá, cruzando ambas piernas y acariciando con su tersa mano derecha el cuello de Neue Ziel.

Lust: Que tal, Colt?

Colt: Mejor que tu, Lust.

Lust: Oh-

Neue: (mirando a Colt) Lust, vinimos por una sencilla razón. Queremos averiguar que es lo que sabes sobre el tráfico humano hacia este distrito en particular… Estamos en algo grande y no queremos estropearlo persiguiendo callejones sin salida.

Lust: (mirando a la derecha, luego a la izquierda) Por que no vamos a mi oficina y discutimos esto en privado, si? Es un tema delicado. (Levantándose de golpe)

Colt: Como quieras…

Al llegar a la oficina de Lust solo Neue tomo asiento, Colt se quedo de brazos cruzados junto a una ventana donde tenia una vista panorámica del club. Lust, en cambio, se sentó sobre el escritorio y frente a Neue, llevaba escrito en el código genético se picante y sensual cuando se encontraba cerca del joven que la había ayudado a llegar donde estaba.

Neue: Y bien?

Lust: Verán… (Mirando hacia el ventanal, con el tono de voz quebrado) Varias chicas que trabajan en este lugar… Fueron victimas de ese atroz crimen, como yo estuve apunto de serlo una vez, de no ser por Neue. (Tomando las manos del joven, quien le sonrió)

Colt: Al grano, señores. No hay tiempo para esto…

Neue se sentía realmente incomodo.

Lust: Pensé que habían terminado con la red de trafico humano que se estableció aquí. Ya saben, el distrito Faraday y el escándalo que ustedes hicieron saber a los medios y a los cuerpos de seguridad de la ciudad…-

Colt: Recordamos todo eso perfectamente, gracias. Ahorra tu saliva y dinos lo que queremos saber.

Lust: (pausa forzada) Hay un grupo de personas, que parecen estar en altos puestos gubernamentales queriendo ofrecer una gran fiesta. Les comento esto por que se me hizo una oferta, similar a la de Lloyd. (Mirando a Neue) Sin los chantajes ni las golpizas. (Para luego morderse el labio inferior) Es… Todo lo que se.

Neue: Hm.- Que opinas, Colt?

Colt: Una cosa es segura, esa fiesta, junto con todas las molestias de elegir a los “mejores” productos de los cargamentos significa que estamos frente a un comité que esta dispuesto a endulzar la oreja de sus próximos clientes. Probablemente estamos tras un trato grande. Desgraciados… Hijos de puta… (y una serie de insultos siguieron en un susurro)

Neue: Reunión de peces gordos. Carajo, amo esas. Significa que si logramos tener acceso al lugar, tendremos un buen ejercicio de tiro al blanco y menos escoria por la que preocuparnos.

Colt: Pero por cuanto tiempo? (Mirando a los ojos de su compañero, con una expresión de tristeza como nunca antes)

La habitación entro a un silencio incomodo y ensordecedor a pesar de la música que estaba sonando en la planta baja. Neue conoce muy bien los lineamientos de su profesión, pero nunca es tarde para recordarle una vez o dos que en este oficio es difícil conseguir un descanso. Se despidieron de Lust y salieron de la electro-jaula con algo de información, lo que lleno de esperanzas a los muchachos, los cuales, sin dudarlo, llamaron a Henry Hertz, para que contrastase esta información con la que ya el poseía. La respuesta de Hertz fue positiva, y el seguimiento por parte del equipo de detectives de la policía que accedió a trabajar con ellos daba interesantes pistas sobre la localización de los rufianes.

En poco menos de una hora, Neue y Colt se encontraron con Henry en lo profundo del distrito Neon para tener una interesante charla con su informante preferido. Este les contó todo lo que sabía hasta el momento, de los posibles contactos que esta gente pudiese tener con funcionarios del gobierno de Neon City y de la posibilidad de poner el mundo criminal a temblar si atacaban la fiesta de “personalidades” que estaba por ofrecerse.

Henry: Es un riesgo muy grande el que corren entrando ahí. Hablamos de 100 personas. Quizás mas. Y ustedes, podrán ser muy buenos en su oficio, pero pongo en duda que puedan lograr esto. Sin ayuda, claro esta…

Colt: Cooperaremos con la policía. (Observando a Neue, y su gesto de aprobación silente)

Neue: En ese caso, tendremos que entrar, golpear y salir. Como un relámpago, facilitando el trabajo de los oficiales.

Colt: No será como siempre, con las armas en alto y centelleando. Que lastima, me hubiese gustado ver sus expresiones cuando empezaran a caer uno por uno por nuestras ráfagas.

Neue: Henry.

Henry: Si, Neue?

Neue: Pregunta importante. En cuanto tiempo piensan estos bastardos lanzar su torcida fiesta?

Henry: Hm. (llevando una mano a su barbilla) Tengo que consultar eso con mis fuentes, podrían ser días, o quizás semanas.

Colt: No adoptaremos una posición pasiva en este asunto Henry, te lo advierto. Chicas mueren cada día y son tiradas en los depósitos abandonados como si fuesen basura. Me niego, a quedarme de brazos cruzados a esperar a que el espectáculo comience.

El compañero de Colt, quien había tratado de mantener una cabeza fría y una postura menos fogosa ante el asunto, se tomo un segundo para sopesar los frutos que ha rendido la unión de esfuerzos con el departamento de policía. “Solo han hecho la investigación mas lenta…” dijo para si mismo mientras Colt conversaba con Henry, los ánimos estaban caldeados, Colt estaba harto de ver que el movimiento de los que luchaban por deshacerse de este nuevo mal que aquejaba a los ciudadanos de Neon City era lento y aletargado. Por un momento llego a pensar que era desinteresado, tildándolos de incompetentes y ladrando contra Henry cosas como “Te imaginas los índices de mortalidad que tuviese este sitio si Neue y yo fuésemos tan pasivos como el brazo de la ley en este lugar?” Luego hizo una pausa forzada, tomo aire, y continuo con una frase contundente “Que le sucedió a la promesa de relegar a monstruos como esos a meras pesadillas nocturnas?”

Al escuchar eso, Neue giro su cabeza hacia Colt, quien estaba apoyado contra el ventanal de brazos cruzados, con el rostro crispado por su reciente ataque de furia. Con una sorpresiva cantidad de determinación y haciendo uso de su elocuencia habitual, Ziel se puso de pie y extendió los brazos a cada lado, listo para intervenir en la discusión.

Neue: Temo que tengo que ponerme del lado de mi compañero, Henry. Tú conoces muy bien como trabajamos. La pro-actividad es lo que nos ha mantenido en la escena todos estos años y lo que nos caracteriza. (Cruzando sus brazos)

Colt: Entiéndenos, Henry. Esperar es un lujo que no podemos tomarnos.

Henry: Los entiendo… de verdad. Pero deben entender que el trabajo policial honesto en esta ciudad es escaso y estos oficiales están haciendo todo lo que esta a su alcance para poder detener esta porquería.

Colt: Entonces fue un error pensar que podíamos contar con ellos para esto.

Henry: Colt…-

Neue:-Ya sabes como es esto, Henry. Quizás, trabajamos mejor haciendo uso de nuestra autonomía.

Henry pasó una mano por su cabello, claramente exasperado.

Colt: Y no trates de argumentar a su favor, Henry. Todos sabemos que la reputación de la policía en este lugar es cuestionable, y darles este voto de confianza puede perjudicar nuestro desempeño.-Exempli gratia, mira nuestra situación actual, disparando palabras hirientes entre nosotros, en vez de disparar plomo caliente a las basuras que se lo merecen.

Neue: Tengo una idea, visitaremos el bajo mundo del distrito Ohm, pero hablo de exploración profunda, las entrañas del sitio. Veremos que podemos encontrar ahí abajo... estoy seguro que la cantidad de pervertidos en el sitio estarán complacidos de informar a un par de inversionistas.-

Colt: Y cual será nuestro “campo” (extrañado, todavía sin poderlo creer por completo)

Neue: “Recursos Humanos”.

Colt: Hablas en serio? No estas jodiendo conmigo? No estoy de humor, Neue. Es en serio. (Dando unos pasos desafiantes hacia Neue, estaba listo para probar que tenía razón)

Neue: Si quieres, puedo empezar a llamarte “socio” a partir de este momento. Que te parece?—(Girando sobre sus talones, para mirar a Henry y a Colt por encima de su hombro) Lo suficientemente serio, compañeros, como para personificar a un proxeneta hijo de perra… maldición, como odio a esos tipos.

Henry: Neue, Colt! Estamos hablando de algo serio aquí, no pueden comprometer la investigación policial por un arranque de rabia! Y que tal si tienen oficiales encubiertos que dependen de la independencia que se les ha dado? Pueden arruinar todo un proceso, carajo!

Neue: Que se preparen para un espectáculo que involucra gente muriendo y balazos, Henry. Dile a tus “fuentes” policiales que dos peligrosos sujetos están a punto de entrar al juego, y que no se van a detener hasta encontrar la verdad. Les guste o no.

Colt, rebosante de alegría en su interior, siguió a Neue hasta la puerta, para poner en marcha el plan que había ideado. Quizás, iba a ser necesaria un poco de fuerza bruta e inclusive, podrían matar a alguien en el proceso, pero la pila de cuerpos femeninos apilados que acompañaban a los traficantes era demasiado grande y dos sujetos con los métodos necesarios para derrumbar este creciente reinado del terror, estaban cansados de ser jugadores de reserva. Estaban listos para entrar por el frente y hacer sentir su presencia en el campo.

Neue: Lo siento Henry, de verdad. No soy del tipo que se sienta a observar. (Negando con su cabeza mientras cerraba la puerta tras de si)

Hertz se tumbo en un pequeño sofá y exhalo una gran bocanada de aire. Estaba molesto y cansado, el proceso de investigación que los había llevado a donde estaban ahora lo tenia al borde del colapso físico, las horas de sueño han sido esporádicas y el es uno de los pocos informantes en los que Neue y Colt confían. Es su deber filtrar y contrastar la información que llega a ellos, así venga de una que parece confiable. No podía dejarlos solos en esta decisión tan importante que habían tomado, así existiese la barrera del dilema moral, esa que le hacia sentir empatía por los efectivos policiales que estaban arriesgando el pellejo para desmantelar a esta organización.

Muchos pisos mas abajo, Neue y Colt subían una vez mas al Lightrave Futura y se preparaban para hacer una parada rápida en la torre y preparar el armamento, y luego entrar al distrito Ohm y usar sus mejores habilidades en la interrogación y en el chantaje para abrirse paso en la maraña de obstáculos que les impedían dar con los malhechores. El esplendido vehiculo de color negro zarpo veloz en medio del océano de luces, adentrándose en el sempiterno hechizo luminoso que esta ciudad ofrece a sus habitantes. Dentro del vehiculo, Colt usaba su teléfono móvil para contactar a Jeff, quien no se negaría a echarles una mano, y menos cuando se trataba de potenciales damiselas en peligro.

Jeff les confirmo su asistencia, y también la de Callahan, un “socio” con el que ya había estado trabajando desde hace unos meses, recomendado por Henry Hertz hace algún tiempo atrás. “El sitio mas adecuado para encontrarnos seria en la calle Lorentz, detrás del Hotel Halogen, en uno de mis almacenes especiales. Ahí esta el equipo que necesito.” Después de cerrar el acuerdo, Neue y Colt se acercaban a la torre, para preparar su arsenal de esa noche.

Aparcaron el Lightrave Futura en la sección del sótano dispuesta para tal fin, luego, se dirigieron hacia la bóveda que contenía el armamento con el mentón arriba, quizás mas arriba que de costumbre, desbordando determinación, como cuando decidieron tomar el camino de vigilantes urbanos, dejando poco espacio para la interpretación y la duda, convenciéndose así mismos que lo que estaban haciendo era lo correcto, y que el resultado de su acción y la reacción que esta provocaría, seria una cuestión secundaria.

Neue fue hasta el compartimiento con las armas pesadas, y busco una escopeta de válvula capaz de enviar a la gente volando con un disparo certero a quemarropa. “Tienes ganas de hacer bastante ruido, eh?” le dijo Colt mientras cargaba un par de sub ametralladoras y guardaba cargas en su porta-municiones, junto a sus pistolas, las cuales se negaba a dejar atrás. Neue siguió el ejemplo de Colt, y dejo su par de confiables pistolas a la mano, en caso de que la escopeta que cargaba en su mano izquierda no fuese suficiente para asustar a esos malditos.

Neue: Haré ruido, lo que hará a las alimañas correr asustadas por todo el lugar. Una vez estén afuera, asustadas y acorraladas… bien… (Mirando a Colt) creo que el resto es historia. (Sonriendo)

Colt: Neue… de verdad aprecio lo que hiciste cuando estábamos reunidos con Henry. Tu respuesta fue un poco lenta, y lamento haber dudado de ti cuando empezaste a hablar… pero… comprende… esta situación me tiene harto.—El solo pensar que cientos de chicas mueren de distintas causas lejos de sus hogares… en un sitio donde a nadie parece importarle es… aterrador para mi.

Neue: Se como te sientes, compañero. Durante una de mis rabietas durante nuestros días como aspirantes a vigilantes, cuando éramos jóvenes pistoleros sin mucho mas que un par de neuronas en la cabeza y la determinación de luchas contra los chicos malos sin mas ni mas, tuve que abrir agujeros en ciertas cabezas… ya sabes, por Lust.

Colt: Siempre encuentra una manera para darte problemas, cierto?

Ziel se quedo de pie, y en silencio, luego de un rato de traer viejos y dolorosos recuerdos de su pasado que involucraban problemas, Lust, y soluciones a balazos, Neue puso una mano en el hombro de su compañero y asintió sin decir una palabra. Acto seguido, se dirigieron a su vehiculo, Neue guardo la escopeta en la parte trasera, y mientras salían de la torre a encarar las perversiones que Neon City escondía bajo su velo de incandescente luz, empezaron a pensar en su estrategia, que luego seria discutida con Jeff.

La silenciosa rapidez del Lightrave Futura a través de las entrañas de Neon City era algo que siempre había intrigado y apaciguado las mentes de Neue y Colt, ese sonido de aislamiento y de que eran virtualmente invisibles a los ojos eléctricos de la ciudad, operando en un plano secreto, lejos de la vida del hombre y la mujer común, siendo testigos de toda la brutalidad y el horror que yacía en los callejones oscuros, a la vuelta de una esquina desolada, o en la mente de aquellos enfermos que viven para aterrorizar a los ciudadanos.

Detrás de uno hitos geográficos del distrito Ohm, el hotel Halogen, Jeff Jonson esperaba la llegada de las parcas, cruzado de brazos, mirando hacia el cielo nocturno, opacado en gran parte por los altos edificios de Neon City. Una delgada capa de lluvia empezaba a caer sobre la ciudad. Y, por lo tanto, en el rostro de Jeff se empezaba a formar una delgada capa de humedad, la cual no se molestaba en enjugar. Pasados 5 minutos, recibió una señal en su teléfono móvil, una que la indicaba que el Lightrave Futura y un par de conocidos se acercaban a su posición.

Johnson avisto el vehiculo a unos 20 metros de su posición, y se dirigió hacia el y hacia el par de sujetos que bajaban del mismo con los brazos abiertos, con claros signos de alegría a través de su rostro, Neue y Colt devolvieron el saludo mientras se acercaban hacia la posición de Jeff, una reunión de hermanos acompasada por la lluvia, sazonada por un extraño sentimiento de alegría, los sujetos se dirigían a hacer lo que mejor sabían sin remordimiento alguno. Haciendo todo lo que estaba a su alcance para prometer un mejor mañana.

Continuara…

28/4/09

24) It's just Blood Money

By: Romero

 

 

Era una de esas noches despejadas sin lluvia ni muchas nubes. Una de esas donde se podía apreciar como tal el paisaje del monstruo de Neon y sus espectaculares edificios. Todos unos logros de la arquitectura y el mundo moderno, y su eterno espectáculo de luces, las cuales evocaban a los pocos ciudadanos que realmente se detenían para observar ese cosmos casero, mucho placer. Uno de ellos era James Callahan, ahora un archí-conocido vagabundo del sucio sistema circulatorio de Neon City.

 

Callahan realmente se entretenía muchas horas viendo aquel firmamento fabricado por el hombre, escenario de grandes superproducciones e inspiración para poetas, inclusive, perfecto para aquellas parejas enfermas de amor que hacían sus juramentos de pasión y susurraban promesas eternas.

 

(James)

“Todavía conservo la postal del tipo que conocí en aquel bar hace unos meses. Sin embargo, he sido un poco cobarde como para ir al centro de la ciudad, carajo, me siento perseguido en este hotelucho probablemente olvidado donde el generoso dueño no hizo preguntas a la hora del registro”.

 

Callahan estaba acostado en la cama de su habitación, no era un lujo pero su presupuesto alcanzaba para muy poco, se había hecho muy buen amigo del dueño en estos últimos meses. Este lo dejo trabajar en su descuidado hotel cuando se dio cuenta de que el dinero de James se estaba agotando, trabajo que James acepto sin vacilación.

 

James: (suspiro) Que coño podré encontrar en aquel café? (viendo la postal del café una vez mas)

 

Un local que no era muy ostentoso, aun así James podía percibir a través de la postal que tenia un aire muy intimo, casi familiar. Otra de las razones que le impedía una incursión al lugar y mantenía su curiosidad al borde.

 

James: Supongo que depende de mi. Quizás pase luego de terminar mi ronda de vigilancia. (yendo hacia el pequeño sofá donde tenia sus ropas desperdigadas)

 

Minutos después de arreglarse apropiadamente, Callahan salio de su habitación pisando fuerte, su bat de baseball y su revolver estaban bien ocultos en su cuartucho para alejarlos de manos curiosas y sospechas. Para este momento todavía debía estar siendo buscado por enemigos de su hermano o por el mismísimo espíritu de Christopher.

 

James: Dennis, que tal? (dijo mientras agitaba su mano izquierda)

 

Dennis: Oh, Jamie, que tal muchacho? (dijo el sujeto desde la recepción)

 

Dennis era un sujeto robusto que puso sus últimos ahorros en este hotelucho en las afueras del distrito Lux después de haber sido un mediano empresario exitoso. El viejo Dennis al parecer se aburrió un poco del retiro y decidió darse una nueva oportunidad con este negocio. Callahan se sentía muy a gusto en el lugar debido a que la política de Dennis aplicaba para sus clientes… Si querías una segunda oportunidad, te registrabas en el lugar.

 

James: Esta la costa despejada de alborotadores y pillos? (expreso con una sonrisa el sujeto mientras se apoyaba en el mostrador)

 

Dennis: La verdad? (encendiendo un cigarrillo) la noche ha estado realmente tranquila. Que tal tu?

 

James: Pensando.

 

Dennis: Deberías escribir poesía o algo así, tu mirada al horizonte no tiene precio, sabias?

 

James: Haz estado espiándome?

 

Dennis: No me culpes, es inevitable! Tan solo te sientas en algún lugar y ahí te desconectas de la realidad. Y ni hablar de cuando te quedas viendo el cielo de Neon City.

 

James: (sonriendo) No sabes cuanto me gusta hacer eso.

 

Dennis: Van a creer que eres un turista. Muy poca gente que es nativa del lugar hace eso, creo que no hay tiempo para ello. Todos andan muy preocupados con las presiones del día a día.

 

James sonrió y justo en ese momento se desconecto de la realidad para mirar hacia la calle que se extendía fuera de las puertas del hotel, y la cantidad de gente que iba y venia, todos con expresiones de tensión y amargura.

 

James: Es una lastima que tan bonita ciudad caiga en manos de semejantes pillos, cierto?

 

Dennis: Tienes razón. Ya ni siquiera recuerdo cual fue la ultima vez que di un paseo sin temer por mi vida. El esfuerzo de la policía no es suficiente, eso, si cuentas los distritos sanos en la ciudad.

 

James: Que esperanza tenemos cuando hasta los puestos mas altos están manchados con crimen, eh?

 

Dennis: Es por eso que te admiro muchacho, realmente eres uno de los afortunados que de verdad puede ver algo bueno en este paraíso del crimen.

 

James: que puedo decir? amo este lugar.

 

Horas después, James empezó su ronda de vigilancia, ya era pasada la medianoche y esta era la hora en donde las alimañas del bajo mundo salían a hacer de las suyas. Callahan fue a su habitación y recogió su bat, no había necesidad de usar el revolver. Camino por los pasillos del lugar de tres plantas en busca de desgraciados que fueran merecedores de una paliza por alterar el orden en el lugar.

 

(James)

“Dennis, tengo que reconocerte que erigir un hotelucho en esta ratonera y que se mantenga la mayoría del tiempo muy tranquilo es todo un logro”.

 

Callahan se detuvo en seco cuando vio una habitación entre abierta y escucho los sollozos de una chica. Se trataba de Janis, una jovencita de unos 19 años que había llegado al lugar después de huir de su casa, Dennis supo que todo era una mentira pero debido a su política la dejo quedarse en el lugar, extrañamente paga su renta al día, aunque a veces se le vea abrumada por la depresión.

 

James: Janis? Estas ahí? (pregunto James sin entrar a la habitación de la mujer)

 

Janis: (sollozos) J-James?

 

James: Si, soy yo. Que sucede mujer?

 

Janis: No pasa nada…

 

James: Estaré cerca por si pasa algo, esta claro? Sabes que puedes llamarme.

 

Janis: E-esta bien.

 

Contra sus principios, James siguió caminando por el pasillo, no soportaba ver a Janis destrozada. Ambos habían pasado muchas noches agradables bebiendo unas cervezas en el bar cercano contando ciertas historias de sus vidas. La vida de Janis de verdad ha sido dura, una familia disfuncional, abusos y excesos en su corta vida la han llevado por un camino del que pocos esperan salir ilesos, por suerte James trata de hacerle ver el lado positivo de las cosas, en vez de execrarla. Tal vez esa sea la cualidad que Janis mas aprecia del oficial no oficial del hotel.

 

James: Hm. Veamos que sorpresas me esperan en el callejón trasero de este lugar… (mientras caminaba hacia la puerta trasera del hotel, que daba hasta un pequeño estacionamiento)

 

Callahan escruto el lugar sin parpadear un par de veces. Solo había un par de autos y Dennis realmente no se preocupaba por arreglar las luces del lugar, las cuales parpadeaban y estaban amarillentas. El hombre camino hasta las afueras del aparcamiento para ver a un trío de sujetos riendo en el rincón de la calle ciega. Debido a la hora, el sitio se encontraba solitario y las palabras viajaban hacia James.

 

Sujeto#1: Cual era su nombre, Janis?

 

Sujeto#3: No no no, recuerda que era “la sucia Janis”.

 

Sujeto#1: Eso fue lo que la obligamos a decir, cierto? Mientras… Oh ya recuerdo!

 

Uno de ellos cayo al suelo de la risa. Se encontraban tan drogados que no podían mantenerse en pie, eso los hacia realmente peligrosos en caso de que planearan seguir con su pequeña fiesta. Asi que Callahan decidió empezar a caminar hacia ellos.

 

“No eres un maldito justiciero Callahan” se repetía una y otra vez para si mismo el muchacho. Otro de los sujetos, se encontraba inyectándose con una jeringa en el brazo mientras los otros dos reían cuando recordaban sus sucios momentos con la joven Janis.

 

Sujeto#3: Recuerdas el arma? Recuerdas lo que la hiciste decir cuando tenia el arma en la boca?

 

Sujeto#2: (después de que la jeringa cayo de su mano) Apuesto a que… (tragando saliva) no podía haber articulado palabra amigo, tu eras el jefe.

 

Los otros dos compañeros rieron sonoramente, ignorantes de que Callahan se preparaba para dar un gran Swing que abriría el cráneo de uno de ellos si acertaba. Un sonoro “KRAK” se escucho en el callejón mientras uno de los sujetos caía al piso, el golpe fue directo. Mortal.

 

(James)

“Hijos de perra. Hacerle eso a Janis… (mientras golpeaba la rodilla de uno de los sujetos, para luego propinarle una serie de golpes salvajes en el pecho y el rostro) por sabandijas como ustedes, existen gente como nosotros”.

 

El ultimo de ellos trato de gatear mientras su visión de la realidad era realmente torcida, el callejón parecía haber sido sustituido por una escabrosa versión del infierno en el que vagaría y pagaría por sus pecados. Y en donde James Callahan actuaría como ejecutor para basuras como el.

 

James: (respirando de manera entrecortada) Maldita sea. Necesitaba esto. (soltando el bat, para apoyarse contra la pared)

 

El hombre pensó seriamente en llamar a la postal que el señor Hertz le había dado, quería darle un propósito a todo ese sentimiento que sentía y sentía que no podía contener ni un minuto mas. Tomo el bat de baseball y corrió hacia su habitación, donde se lanzo en su cama y se detuvo a pensar en su acción hace un momento.

 

James: (mirando a todos lados) Habrá sido correcto lo que acabo de hacer en ese callejón hace un momento? Puta madre. Janis podría no agradecérmelo y decir que he estado ahuyentando a toda su clientela! Hah!

 

Callahan hizo una expresión de reproche al escuchar su ultimo comentario sobre Janis. Nunca la había juzgado por su profesión, pero el rechazo que sintió Callahan hace un rato hizo que el comentario fuera espontáneo producto de su subconsciente.

 

El sonido de golpes en su puerta hizo que Callahan saliese de su ensimismamiento. Sintiendo que algunos amigos de los sujetos que ahora yacían muertos en el callejón trasero venían a buscarlo tomo su revolver y lo acomodo en la parte de atrás de su pantalón. Para su sorpresa, era la joven Janis. Quien se abalanzo sobre el y presiono su cara contra el pecho de James y empezo a llorar una vez mas…

 

(James)

“Oh, Janis”

 

Unos treinta minutos después James salía de la ducha con un mejor semblante, la depresion de Janis tenia un terrible efecto secundario: infectar a los que estuvieran cerca de ella. La jovencita se encontraba durmiendo después de que Callahan le sirviera como pañuelo por media hora. James escondió su revolver en un lugar seguro y el bat bajo la cama.

 

James: Es hora de hablar con Dennis sobre el futuro de esta chica y el mió. (sonriendo débilmente)

 

Al llegar a la recepción, Dennis se encontraba mirando un documental en su pequeño televisor mientras fumaba un cigarrillo y disfrutaba de una cerveza recién sacada de una larga estadía en el congelador. Trozos pequeños de hielo se deslizaban lentamente hacia el suelo.

 

James: (poniendo una mano sobre el mostrador) Dennis. Viejo, necesito comentarte algo…

 

Dennis: De que se trata Jamie? Sabes que puedes comentarme lo que sea. (mirando al joven con una gran sonrisa)

 

(…)

 

Tan pronto como James Callahan salía del hotel que le había servido de albergue hace unos meses una intensa lluvia empezó a cubrir los cielos y las calles de Neon City. Justo como en aquellos viejos días de violencia y palizas los cuales creyó haber dejado atrás. “maldición” pensó. Aunque todo eso mejoro un poco cuando entro al quieto lugar, que prometía alguna bebida reconfortante y un poco de música placentera…

 

Cantinero: Puedo hacer algo por usted, señor? Que le sirvo?

 

James: Um. Una cerveza estaría bien.

 

Cantinero: en seguida.

 

James: Muchas gracias. (sentándose en la pequeña silla) bonito lugar eh?

 

Cantinero: Es bastante tranquilo también. Como te pudiste dar cuenta al entrar.

 

James: No es por sonar irrespetuoso, señor. Pero viene realmente alguien a este lugar? Luce…-

 

Cantinero: (sonrisa) Ya se a que te refieres. Si quieres una noche salvaje puedes visitar el distrito Ohm, amigo. Este es un lugar donde convergen las almas de gente peculiar.

 

James: Oh. Ya veo. (impresionado por la respuesta del sujeto) Lo siento. (ocultándose tras su botella de cerveza mientras bebía)

 

(James)

“No me sentía tan a gusto desde hace un buen tiempo.”

 

Horas después de sentirse transportado a otro mundo dentro de la peculiar Neon City, James Callahan miro con atención a un par de sujetos que cruzaron la puerta con mucha decisión. Uno de ellos se tumbo en un mueble muy cerca de una ventana. El otro, fue por un par de cafés calientes a la barra y volvió con su compañero. Eran las famosas parcas de Neon City ante sus ojos. Pero para Callahan, no eran si no dos muchachos que por casualidad habían encontrado el peculiar local.

 

James: (mirando fijamente hacia la puerta) Pensé que Hertz estaría hoy aquí. Que le habrá pasado?

 

Cantinero: Hertz? Tiene muy poco tiempo libre, hombre. Casi no pasa por este lugar… la ultima vez que lo hizo, fue de manera muy accidentada.

 

James: Entiendo…

 

Cantinero: Alguna otra cosa que quieras saber del lugar? (sonriendo)

 

James: Se lo haré saber en cuanto piense en ello. Le parece? (bebiendo tranquilamente su cerveza)

 

Mientras Callahan reunía el valor para preguntar por alguna oportunidad de trabajo, uno de los sujetos que se encontraba sentado varias mesas más allá saco su teléfono móvil y empezó a teclear lo que parecía ser un mensaje. Este rezaba “Jeff. Recuerdas el muchacho del que Henry no hablo hace unos meses? Puesta esta aquí. Y al parecer quiere trabajar… Tienes vacantes?” acto seguido, miro a su compañero, sonrió y siguieron con sus bebidas.

 

James: Um…

 

Cantinero: Si, pregunta lo que quieres, hijo?

 

James: Hay alguna posibilidad de que usted este buscando a alguien para trabajar aquí?

 

Cantinero: Te escucho. (Cruzando sus brazos sobre la barra)

 

James: Bueno… Ya sabe. Estoy algo corto de dinero y no tengo a donde ir, recientemente deje el lugar donde me estaba hospedando.

 

Cantinero: Ya veo. Pero lo siento por ti, hijo. Este lugar puede mantenerse perfectamente bien con solo un empelado y jefe. (poniendo una mano en el hombro de Callahan) pero conozco a un hombre que puede hacerte una oferta de trabajo, si tienes lo que se necesita para ello. (guiñándole un ojo)

 

Uno de los sujetos que se encontraba sentado en la mesa bebiendo café caliente (piel morena, cabello negro) sonrió al escuchar las palabras del cantinero. Este hombre era un gran sabio, lamentablemente las paracas tenían muy poco tiempo para socializar, su carrera era bastante peligrosa y exigía devoción total. Sin embargo, estos momentos de lo que ellos llamarían “esparcimiento” eran los que les recordaban que mantenían una porción de humanidad.

 

James: (mirando la botella entre sus manos, a sabiendas de que la respuesta lo llevaría en un camino sin retorno) …

 

Cantinero: Entonces, que será, muchacho?

 

Un empujón en la conciencia de Callahan le hizo recordar por que se encontraba en el lugar. Quería una vida nueva? Servir a una causa mayor y en un principio, detener la formación de nuevos monstruos como su hermano y evitar que otros James Callahan surgieran de esos dolorosos sucesos.

 

James: Con quien debo hablar? (dijo decidido, con suma seriedad en su expresión y su voz)

 

Cantinero: (señalando hacia la puerta) Te presento a tu nuevo jefe, chico.

 

James giro en su silla y vio a un hombre que apenas podía caber por la pequeña puerta del modesto lugar. El hombre llevaba un abrigo, guantes y su rostro indicaba de que se trataba de una especie de caballo de carga de mas de mil batallas. Para la sorpresa de Callahan, el hombre tenia una gran sonrisa a través de todo su rostro, el cual hacia un contraste bastante inusual, debido a lo sobrio del café y el paisaje tras de si. Este se acerco hacia la barra y apoyo su espalda contra esta.

 

Cantinero: Tu nombre, chico? (viendo a James)

 

James: James.

 

Cantinero: Jeff. Te presento a James, el nuevo cobrador de deudas en el bajo mundo de Neon City. (Dando un suave golpe en el bicep de James)

 

Jeff: Hmph. Así que tu eres el nuevo muchacho, eh. (Acercándose, para ver de cerca de James) Un placer. Mi nombre es Jeff Johnson y puedes conseguir mi nombre regado por todos los antros y las casas de préstamo de esta ciudad. (poniendo su mano para saludar a James)

 

James: (estrechando la mano de Johnson) Que tengo que hacer para entrar en el negocio?

 

Jeff: (sonriendo) Ooooh, creo que encontraste a uno con bastante espíritu esta vez!

 

Cantinero: (abriendo los brazos) Alguna vez te he mentido, Jeffie? Solo lo mejor de esta ciudad viene a este café, aunque no lo parezca. (riendo)

 

Jeff: Ven conmigo enseguida. Conozco un buen lugar en donde te puedes hospedar, no es el ultimo hotel lujoso de Neon City, pero al menos nos hará mantener el bajo perfil.

 

James: (caminando junto a Jeff hacia la salida) Y que hay de los dos sujetos que estan escuchando todo lo que decimos. (mirando a las parcas de reojo)

 

Jeff: Oh, no te preocupes por ellos… Por su bien, no dirán nada. (Haciendo que James saliera primero, para luego guiñar un ojo a los jóvenes)

 

Ambos subieron a la camioneta de Jeff. Este lo llevaría a dar un paseo al lugar donde James Callahan empezaría a quedarse de ahora en adelante. A pesar de estar pasando todo tan rápido James no se sentía tan nervioso, todo este asunto del cobro de deudas y apariciones misteriosas parecía salido de novelas detectivescas y películas.

 

James: Jeff… Eh… Por que salimos del lugar tan campantes? Digo, que te hace estar tan seguro de que no nos delataran.

 

Jeff: La verdad? Confió en ese par.

 

James: Entiendo. Y que haces la mayoría del tiempo? Golpear pobres sujetos que  mordieron mucho mas de lo que podían masticar?

 

Jeff: Correcto. Nuestro trabajo de ahora en adelante será remover sus dientes en la manera mas dolorosa posible para evitar que vuelvan a hacerlo. Sin embargo, mira el sitio donde vivimos… Hoy en día hay demasiadas cirugías reconstructivas y las palizas se hacen un poco mas violentas.

 

James esbozo una sonrisa y por poco aplaude la genialidad de Jeff al poner un gran juego de palabras.

 

Jeff: (sacando su movil y tecleando) Hertz? Si. Te llamo para informarte que puedes agregar formalmente al chico James Callahan a nuestra base de datos, acaba de venderme su alma.

 

James escuchaba con atención y no pudo evitar sentir algo de temor al escuchar a Jeff pronunciando estas palabras… Y que si todo esto era parte de una broma pesada y terminaba en un serio aprieto como el de la ultima vez?

 

Jeff: No. No es broma. El chico se decidió aparecer por el café y fue dejado a mi cuidado. Al parecer le interesa el honesto negocio del cobro de deudas. Si, ya le indique los riesgos…

 

James: (en voz baja) En que coño me he metido?

 

Jeff: Correcto. Solo lo llevare al Love Fuse y le enseñare en poco tiempo todo lo que debe saber.

 

James: Love Fuse? Heh. Suena como un lugar divertido. (dijo sin perstar atención al tono de su voz)

 

Jeff asintió sonriendo en respuesta al comentario de James mientras hablaba con Henry y manejaba.

 

Jeff: Y una cosa mas Henry, necesito que transfieras algo más de dinero a mi cuenta. Necesito comprar equipo nuevo para el novato. Ya sabes, nueva ropa y quizás armamento, te parece? Bien. Adiós.

 

*Beep*

 

James: Escucha Jeff, no tienes por que molestarte, después de todo no sabes si me gustara este trabajo o no.

 

Jeff: Oh si te gustara. Tiene que... No me tome la molestia de que subieras a mi camioneta, pedir dinero prestado y llevarte al lugar que será tu nuevo hogar.

 

James puso el dedo índice y pulgar en medio de sus ojos y torció el gesto. Todo indicaba que esto seria un nuevo gran problema. Minutos después, arribaron al “Love Fuse”, uno de los sitios preferidos de Jeff en toda la ciudad. Tenia el aspecto de un club nocturno común y corriente.

 

Jeff: Heh! Hemos llegado al fusible del amor, muchacho!

 

James: (arqueando una ceja) Un nombre… Quizás cursi para este tipo de sitios, no crees?

 

Jeff: Suena bien en mi opinión. (mientras ambos caminaban hacia el lugar) Tienes algún arma contigo? Ya sabes… Cuchillos, pistolas, entre otros?

 

James: No, lo que traje esta en el auto. Quieres que vaya por ellos?

 

Jeff: No hace falta, no las necesitaras donde vamos.

 

Jeff abrió las puertas del lugar de par en par, se trataba de un local nocturno como cualquier otro, las luces eran brillantes y habían muchas personas en el lugar. Algunas camareras muy bellas saludaron a Jeff quien iba guiando a James por el lugar, ambos se dirigían a otro sitio que podría estar fuera del local, o debajo de el. Ambos empezaron a subir hasta llegar dos plantas mas arriba, donde habían una serie de habitaciones y una mujer los estaba esperando.

 

Jeff: Martha! (con los brazos abiertos mientras se acercaban a la mujer) Como has estado, corazón?

 

Martha: Mejor que nunca, Jeffie. (sonriendo picaramente) Quien es el nuevo chico?

 

Jeff: (señalándolo con el pulgar) Este aquí es James Callahan. A partir de hoy, será mi socio en mi trabajo.

 

Martha: Oh. Ya veo, otro adicto al peligro y las emociones fuertes, no es así? (acercándose para ver a James)

 

Jeff: Ya sabes. No quieres tener un trabajo aburrido como todos los demás en esta ciudad. (riendo)

 

Martha: Ciertamente. Parece que el chico tiene lo que se necesita, ves esa barbilla de luchador?

 

Jeff: Si mi respuesta te hiciera dudar de mi orientación sexual, entonces digo que no.

 

James esbozo una sonrisa mientras los tres caminaban hacia una habitación. Al entrar, James se encontró con un cuarto de mucha más calidad que aquellos en el lugar de Dennis. Lo que lo extrañaba, era ver a una hermosa chica pintando sus labios de un color rojo intenso sentada al borde de la cama.

 

Martha: James. Conoce a Ember. (Señalando a la chica)

 

James: que hace ella aquí?

 

Ember: (sin apartar la vista del espejo) Pensé que era mas listo, Martha.

 

Jeff: démosles un poco de privacidad Martha. Tengo algo que hablar contigo con respecto a Jamie. (guiñándole un ojo a Callahan mientras se dirigía a la salida)

 

Jeff y Martha cerraron al puerta y James se vio al frente de una atractiva chica que estaba aquí para complacerlo, una parte dentro de si pensaba que esto era genial y que de ser así cada noche este trabajo podía ser mejor de lo que esperaba. Por otra parte, todavía sentía que todo esto era parte de una gran broma.

 

(James)

“Bien. Concentrémonos en la tarea que tenemos a mano.”

 

(…)

 

James se encontraba viendo el techo mientras la regadera en el cuarto de baño iba perdiendo intensidad hasta cesar el flujo de agua. Ember, salía del cuarto de baño con una toalla envolviendo su cuerpo y oliendo a un delicioso perfume, Callahan, por su parte, pensaba en que habría después de esto… “No creo que pueda empeorar. Fue un buen comienzo.” Dijo para sus adentros.

 

Ember: (empezando a vestirse frente a Callahan) Oye, grandote.

 

James: Si? (sin apartar la vista del techo)

 

Ember: Puedo hacerte una pregunta?

 

James: Claro.

 

Ember: Es que acaso no sientes nada de dolor? Digo… He estado con sujetos que no pueden soportar una sesión larga… Pero tu…

 

James: (cerrando sus ojos) Ciertos eventos de mi vida han causado lo que ves aquí. Aunque no sabia como responderte honestamente. Lo siento.

 

Ember: Esta bien. Solo sentí algo de curiosidad. (terminando de arreglarse, para sacar un papel y escribir algo en el) siéntete afortunado, muchachote. No hago esto por más nadie. (arrojando el papel en la cama)

 

James: …

 

Ember salio de la habitación, Jeff se encontraba hablando con Martha en el pasillo por mas de 2 horas, ambos con un café caliente en la mano para contrarrestar el efecto de las frías y largas noches lluviosas de Neon City. “Que tal?” pregunto Jeff a la chica, esta, giro sobre sus talones y miro hacia la puerta de la habitación, mordió su labio inferior y respondió…

 

(Ember)

“Jeff. Es un bárbaro.”

 

(Jeff)

“Me alegra saberlo. De ahora en adelante su vida no será fácil… Muchas gracias por probarlo, Ember.”

 

James, salio minutos después, saludo a Jeff y a Martha los cuales devolvieron el saludo. Jeff se levanto y le entrego a James su bat y su revolver, aun envueltos en la manta que había adquirido hace unos meses indicándole que no había tiempo para descansar y después de haber dado una mordida a un pastel que destilaba puro placer había llegado la hora de sacar algunos dientes y romper algunas piernas. Martha, quien tenia un paquete a su lado puso las manos sobre este y se lo entrego a James.

 

Martha: Cortesía de Jeff y Henry Hertz para el miembro mas nuevo en la red del bajo mundo de Neon City. Felicidades.

 

(James)

“No sabia si estar orgulloso de aquel titulo de bienvenida o empezar a marcar los días en los que perdería toda mi humanidad, y me volvería un sujeto abusivo en esta jungla.”

 

James: (arqueando una ceja con gesto de sorpresa) Es una broma?

 

Jeff: Para nada compañero. Debes verte bien para nuestra primera misión, ya sabes, para causar una gran primera impresión a nuestros contratistas. (envolviendo su brazo en el cuello de James) Ven. Debemos irnos enseguida.

 

James: Pero... Espera! A donde coño- A donde coño vamos!?

 

Jeff: A tu primer día de trabajo. (sonriendo mientras bajaban las escaleras)

 

(James)

“Aun no puedo creer nada de esta mierda. He entrado oficialmente al mundo de las palizas por encargo, clubes nocturnos y el de las mujeres bellas pero peligrosas…

 

Eso…

 

Sin olvidar que he entrado al mundo del dinero sangriento…”

 

Fin…

 

P.S Me disculpo profundamente con todos aquellos a quienes dejamos en espera estas últimas dos semanas, la dosis de letargo creativo fue brutal… Pero supongo que esto no significa mucho para ustedes pues lo que de verdad les interesaría es saber que después de estar dos semanas no hemos perdido el toque pulp y noir que nos caracterizan, cierto? Pues… Con mucho cariño, aquí tienen el siguiente capitulo.