“La juventud suele ser colorida y brillante… es curiosa la similitud que tiene con esta ciudad donde el Neón reina por doquier, absorbiéndolo todo en un misticismo tecnológico sin igual… Con la única diferencia de que ésta, la juventud, no se encuentra corrupta…
…no hasta que la realidad irrumpe en ella y la desmorona, cual cristal luminoso que termina por opacarse, generando la oscuridad… un apagón”
La figura del joven se encuentra en el café de siempre, el Neon City’s Coffee Parlor donde nadie se atreve a entrar, al menos no quienes no compartan la misma aura oscura de los vigilantes mas nombrados y temidos de la ciudad, Las Parcas.
Colt bebía solo, su compañero no se encontraba por alguna razón, algún trabajo tal vez, una visita a Lust o simplemente se había quedado en la torre con Sylvia… nada de que preocuparse. El encargado se encontraba silencioso como siempre, diligente en sus labores, encargándose esta vez de hacer inventario de las cosas necesarias para el establecimiento.
Su whisky era seco, como solía beberlo en extrañas ocasiones, sintiendo como quemaba su garganta y le provocaba calor en medio de la lluvia en esa noche sin “trabajos” pertinentes. Se encontraba absorto en sus pensamientos, aquellos tan dolorosos pertenecientes al profundo y oscuro pasado mientras solo podía escucharse el paso de las sirenas de alguna patrulla frente al local, persiguiendo a algún sospechoso tal vez, y junto a éstas la voz del narrador de algún filme que transmitían por la televisión a la cual no prestaba atención.
Voz femenina: John, tonto, ¿realmente creíste que te amaba? *risas*
John: Tu… tu me has traicionado, me has vendido a Ricci y su gente, no puedo creerlo!
Voz femenina: Debes entender que en esta ciudad, cualquiera que se codee con Ricci tendrá las de ganar… no hay lugar para el amor aquí, no en este lugar. *apuntando al protagonista con su arma*
John: Maldición…
BANG! BANG!
El sonido de los disparos a través de la televisión fue estruendoso debido al volumen en el que esta se encontraba, pudo despertar a cualquiera de su ensimismamiento… Pero no a Colt quién al contrario, se sumergió mas aún en su memoria, escuchando ya vagamente la voz del narrador del programa…
Narrador: “En esta ciudad no hay lugar para el amor…” Estella estaba en lo cierto y John debía hacer lo correcto…
Tras vaciar su vaso Colt sirvió una nueva dosis del costoso whisky que se encontraba en su elegante botella, dispuesta a unos cuantos centímetros a su alcance para entonces dar otro sorbo.
Narrador: …tomar la opción que debía, solo una era la correcta. “Lo siento Estella” solo pudo decir nuestro caballero oscuro al bajar su arma humeante, aquella con la que había cegado la vida de su amante en defensa propia, detener a Ricci era lo que había escogido…
Los recuerdos de Colt le llevaban unos años atrás, cuando aún era inexperto y seguía bajo la tutela de “El Maestro” Cuando no se comportaba como el ególatra adinerado ni siquiera por fingir, cuando aún no era una parca despiadada para con el mal y que todavía no había podido superar la pérdida de sus padres…
Se encontraba discutiendo con Neue en aquel edificio donde convivían con su tutor, tras horas de excesivo entrenamiento y de ya unos cuatro o cinco años conviviendo no se llevaban bien, llegando al punto de parecer odiarse incluso.
Discutían sobre Lust y el descuido de Ziel al ir con esta y revelarle su identidad, sobre como podría esto comprometer el destino de la ciudad y la misión que ambos tenían al haber tomado el camino de vigilantes, inquisidores del mal que azotaba las calles de su ciudad deslumbrante, su ciudad de Neón.
Colt: ¿En qué carajo piensas? Esa mujer sigue dopándote cada vez que la visitas! Echará todos los nuestros planes abajo mientras tu solo piensas en matar a quienes la molesten por el simple hecho de que te dejará fornicártela…
Neue: ¿Otra vez con lo mismo? Tal vez pasaste mucho tiempo con mami y papi Colt… en la vida real las relaciones de verdad no son como te las pintan tus libros, ya lo dije, voy al distrito Lux. *tomando su abrigo para salir del edificio*
Colt: Deberías cambiarla por una chica mejor… una como-
Neue: ¿Cómo quién? Maldita sea! ¿Cómo Felicity? Eso tratas de decirme? Lust al menos me ha dado su palabra de no vendernos, en cambio esa heredera de la mafia juega contigo Colt, eres tu el imbécil, eres tu quién nos echará abajo…
(Colt)
“Felicity…”
Un desgarrador trueno descendía sobre la ciudad devolviendo a Colt al presente, con su vaso vacío nuevamente, encendiendo esta vez un cigarrillo para proceder finalmente a servirse otro trago y sumergirse en su mente…
…todo mientras el viento traía consigo malos recuerdos y sensaciones, un aura de maldad y depresión a la ciudad.
Felicity White, una joven obligada a convertirse en mujer a temprana edad tras la pérdida de su padre, dueño de una de las mafias más poderosas de la ciudad. Mujer misteriosa que alegaba querer usar la influencia de su familia para mejorar la situación de Neon City aprovechando la ayuda de una de las parcas, Colt, a quién había conocido meses atrás.
No era como Lust sin duda alguna, “ha pasado por situaciones parecidas a la mía” decía Colt para aquel entonces cuando aún era un concentrado de seriedad y rigidez, evitando las diversiones constantes para apegarse a su ideal y a su vez, al amor que sentía por Felicity con quién aquella noche compartía el lecho.
Felicity: El golpe que has dado a las operaciones de Collins ha sido estupendo, no volverán a traficar sus porquerías en mi vecindario y por ende, será un lugar limpio.
Colt: *encendiendo un cigarrillo* Ha estado difícil sin la ayuda de mi compañero, se negó a ayudarme por el solo hecho de no confiar en ti…*sentándose al borde de la cama*
Felicity: Tal vez no sea una persona de fiar después de todo… *rodeando a Colt con ambos brazos*
Colt: No creas que no lo he pensado… Cada día que pasa discutimos por miles de motivos, sigue dopándose al visitar a esa mujerzuela a la que visita y se pierde, se aleja de sus deberes. *dando una calada a su cigarrillo* Es un completo irresponsable…
Felicity: *dando un beso en la mejilla a su amante* Colt… hay elecciones en esta vida, habrán ocasiones en las que te encuentres en una encrucijada y deberás escoger optar entonces por la opción mas adecuada… En nuestro caso, aquella que sea acorde con nuestra forma de ver el mundo.
Colt: Tienes razón… quizá pueda convencer a mi compañero luego, tenemos una misión muy importante. *exhalando el humo contenido en sus pulmones*
Felicity: Si me dices su nombre quizá pueda contactarlo y hablar con el…
Colt: *safándose se Felicity* Ya te lo dije, no puedo revelar su identidad…
Felicity: ¿Qué no confías tú tampoco en mi?
Colt: *poniéndose de pie* Sabes que no se trata de eso, sabes que forma parte de mis enseñanzas…
Felicity: Pero esa bailarina a la que visita… ella si te conoce, ¿no es así? Tu mismo me lo has dicho.
Colt: Eso… *apagando su cigarrillo* eso es diferente… *bajando el tono de su voz, mas para consigo mismo intentando convencerse*
Lo cierto era que su compañero no le estaba dando motivos suficientes para confiar en él, se estaba alejando cada vez mas de las enseñanzas y del juramento que había hecho, y esto, no parecía perturbar en lo absoluto al maestro. Parecía que todo el mundo de pronto se estuviese corrompiendo a su alrededor y Colt, condenado a la maldición que había heredado de sus ancestros, debería hacerle frente a la voracidad del mal que inundaba su ciudad… así fuese solo.
No, no estaba solo… Contaba con Felicity.
(Colt)
“La vida en sí suele ser como un filme en blanco y negro donde solo podemos ver lo bueno y lo malo, es cuando recordamos que podemos ver los matices de los hechos y descubrir cuan cerca se encontraban las soluciones de nosotros…”
Otra misión exitosa culminando con una gran explosión en el sitio, Zelos se encontraba herido debido a la poca experiencia que aún poseía para aquel entonces. La eficacia de sus disparos y acrobacias no eran la de un experto y por ende había dejado pistas que le permitirían a la policía rastrearle, de no ser por la explosión que lo consumía todo.
Colt: *en un callejón, mentando para sus adentros* Rayos… no puedo volver con el maestro en este estado, retrasará el golpe para con los Vietnamitas… *tomando su dispositivo móvil* Felicity…
Lo cierto era que había comenzado a separarse de los trabajos encargados por su maestro, aquellos que le servirían de práctica para ayudar a la chica con la limpieza en el territorio donde vivía y operaba. Estaba encargándose de toda la resistencia en TODO el maldito sector dominado por la mafia White.
Estaba entregándose cada vez más al sentimiento de pertenencia y permanencia con una mujer, con Felicity, aquella dama que compartía sus ideales y que le escuchaba. Era tiempo de anteponerla a Neue y las enseñanzas…
Otro rayo desciende entonces sobre la ciudad cual poderoso rugido vaticinando la furiosa tormenta que baña los pecados del monstruo de neón. Callando por breves segundos los gritos de cientos y cientos de víctimas que han de encontrarse en algún callejón sufriendo algún mal por culpa de cualquier grupo de criminales… Zelos solo se sirve el siguiente trago en el establecimiento, como si fuese una máquina cuya mente se encontrase en el pasado.
Esta vez ubicándose en tiempo y espacio justo cuando acababa de encargarse de un grupo sospechoso de traficantes aparentemente nuevos en el territorio de Felicity. Había escogido el dar el asalto solo, sin que ella le avisara de la situación, podría ser muy tarde y capaz se le escapaba a la joven de las manos… Era terriblemente jodido hacer tal trabajo en un solo distrito estando solo, era desmoralizador el hecho de pensar que aún estaba el resto de la ciudad el cual vigilar…
Jeffrey y Romeo, ambos trabajaban para Felicity… ambos habían muerto en el tiroteo que había iniciado Colt quién a su vez, no les había reconocido y por ende, no se había detenido con el fin de dejarles con vida para interrogarlos.
Traicionaban a una mujer tan noble… tan digna y pura… merecían sin duda alguna estar en el otro mundo…
Todo se retorcía con el paso del tiempo, Felicity comenzaba a dar información a Colt de personas corruptas en otros distritos y sectores de la ciudad y éste, la compartía con su compañero sin revelar la identidad del informante, involucrándolo entonces al llevarlo consigo pero todo con el único fin de efectuar un trabajo eficaz y que cortara el problema de raíz, acompañados de vez en cuando por la gente de la chica fingiendo pertenecer a algún grupo afectado por la situación.
Cada vez más confiaba menos en su compañero, pero de igual forma se mantenía firme ante las enseñanzas al no revelar la identidad de Ziel a su amante, aunque confiaba en que esta no le traicionaría.
Pronto, sus incursiones en el terreno afectado de los White aumentaron, esporádicamente se adentraba en este sin avisar a Neue o la chica a fin de sorprender a mas traidores. Había gente nueva en el lugar traficando porquerías… tan solo podía encontrar a los vendedores a los cuales, al interrogar, no les sacaba información valiosa quedando siempre en las mismas conjeturas y con mal sabor de boca sobre el caso.
Podía pedir ayuda a Neue… pero éste le daría la espalda.
“Tal como pensó cuando no quise ayudarlo con Lust…” decía éste, frustrado, ocultando la información a la que podría llamar “su novia” hasta que tuviese algo verídico que mostrarle… Por lo cual, necesitaba investigar mas.
Era muy extraño, las mafias del lugar habían perecido gracias a sus golpes en compañía de la gente de su chica, no había alguien con el poder suficiente de conseguir la mercancía de fuera (pues era de la mejor calidad) y de pagar a quienes la distribuyesen… Solo se encontraba Felicity al “mando” de todo el sector y era ella quién le había pedido ayuda para acabar con esta clase de personas en su zona.
¿Alguien de fuera tal vez? No era una idea descabellada…
Colt se encontraba entonces en el despacho de la enorme residencia de la familia White junto a Felicity quién se encontraba tras el escritorio bastante preocupada, la parca por su parte se encontraba frente al amplio ventanal del lugar, cuestionándose las cosas. Le había contado la situación…
Felicity: ¿Y por qué no me lo dijiste antes? *Levantándose de su escritorio* La traición de Jeff… y Romeo! ¿Por qué?
Colt: No tenía elección… has estado ocupada con los negocios pertinentes de tu familia, los establecimientos y demás cosas… tienes una gran carga encima. *Apoyando su mano sobre el ventanal* Además… necesitaba confirmar la situación primero…
Felicity: ¿Quieres decir que le disparaste a mis hombres sin siquiera asegurarte de lo que hacían?
Por alguna razón la chica se encontraba nerviosa, temblando… Cosa que Zelos notó. “Eran hombres de confianza, buenos soldados para ella… mas que eso, como una familia… ha de ser esa la razón” se dijo el joven.
Colt: No, les vi traficando esa basura… vendiéndosela a los distribuidores, abrieron fuego al percatarse de mi presencia y yo solo pude reconocerlos al ver los cadáveres… Lo siento.
Felicity: Colt… *poniéndose frente a este* Prométeme… *abrazándolo* prométeme que dejarás las cosas como están, al menos mientras el asunto toma forma… No quiero que salgas herido.
Colt: *rodeando a la joven con su brazo libre* Felicity yo…
Pero tenía razón, tal vez era muy pronto para jugar a los indios y vaqueros en el vecindario… Tal vez era hora de jugar un juego distinto, uno de detectives, uno que requería paciencia y una determinación de hierro, uno que le exigía convertirse en un vigía nocturno… Pero entonces, Felicity le pidió no hacerlo.
Colt: ¿Qué? *Zafándose de la joven* Si les damos mas tiempo pueden causar muchos problemas!
Felicity: Colt… necesitamos tener algo con lo cual comenzar, deja que sea yo quien se ocupe de esto ¿si? *besando en la frente al chico* Deja que yo me haga cargo…
Colt: Tsk… bien…
Felicity: Sería todo mas fácil si tu compañero se ofreciese a ayudar… ¿Aún no sabes nada de él?
Colt: No, ha estado actuando de forma misteriosa últimamente… viendo a personas misteriosas de las cuales no comenta nada, cree que soy estúpido…
Felicity: *abrazando con temor a Colt* Tal vez… olvídalo.
Colt: *tomándola por los hombros, zafándose nuevamente* ¿Qué? Qué quieres decir?
Felicity: Solo tengo mucho miedo… Quizá, y no es una acusación… Solo supongamos que sea el quien se encuentre detrás de todo esto y por ende no haya aceptado ayudarnos…
Colt: *silencio*
Felicity: Solo es una suposición Colt! Nada más. Simplemente que se me hace raro todo esto…
Tenía razón… Todo era muy raro, todo apestaba. ¿Neue cooperando con el mal que había jurado erradicar? Era factible… después de todo aún se dopaba debido a la influencia que Lust tenía sobre éste…
(Colt)
“Maldición… todo era tan confuso en aquel entonces.”
No podía tampoco comentar nada a su maestro pues revelaría que hablaba sobre su compañero con personas ajenas al oficio. Junto a esto revelaría la violación al código al que había jurado apegarse, en especial a la regla de “No dudar de tu compañero, sea lo que sea, pues te salvará la vida”… Colt, en lo personal, creía que más bien le haría perderla.
Pero ¿qué había con eso de haber entrenado a dos asesinos que tomasen el manto de vigilantes? ¿Qué no tenía como finalidad el ser un organismo inmunológico tan perfecto que en caso de descarrilarse uno, el otro, por instinto debería detenerlo?
Zelos estaba dispuesto a poner una bala en la cabeza de Neue sin remordimiento alguno de enterarse que éste se había vuelto tan corrupto como la ciudad… A fin de cuentas para eso había sido entrenado.
Pero necesitaba pruebas… estaba casi convencido, pero en esta realidad donde los sentimientos que tenía hacia Felicity no eran suficientes para corroborar su duda, debía acudir por mucho que le molestase, a la ética…
Si, debía darle el beneficio de la duda a su compañero…
Después de todo, la joven desconocía a Ziel, no podía estar conspirando en su contra, sus argumentos eran legales sin duda alguna… Lo que hacía confuso todo el asunto.
Se encontraba de vuelta en el café… tenía unos tragos encima, debería irse a la torre usando el piloto automático de su vehículo. Solo que no se encontraba de humor todavía como para irse, algo había gatillado esta serie de recuerdos y debía llegar al final para vencer tal pesar, para eso necesitaba otro trago…
Neue y Colt acababan de finalizar la meditación e inhalación de la pólvora, ritual que entre tantas cosas, les permitía “ser uno” con sus armas, según las creencias del maestro. Ziel abandonaba entonces los aposentos sin dar explicaciones pues habían concluido su serie de trabajos de excursión en la ciudad de la semana… Eran libres para hacer lo que desearan.
Era mas extraño que nunca, Neue se iba sin decir nada… Colt pensaba quedarse en el edificio para hacer mantenimiento a su fiel par de pistolas, aquellas que no dominaba del todo… hasta que tras el paso de las horas recibió una llamada de Felicity.
Felicity: Colt! Estamos en problemas! Los hombres de Berzin han vuelto y han atacado la mansión, estamos rodeados!
Colt: *golpeando la mesa* Voy para allá, resiste!
Y sin pensarlo dos veces había tomado sus armas y su “mochila” de municiones, listo para ir al rescate de su damisela, listo para ultimar a los hijos de puta que estaban detrás de todo esto…
“Se han reagrupado todo este tiempo los rusos, con que se trataba de ellos… habían estado vendiendo sus porquerías y comprando a los hombres de la familia White… ¿Se encontrará Neue con ellos? ¿De que otra forma irrumpirían de tal modo a la mansión justo tras su desaparición? Maldición!” pensaba el chico mientras se dirigía al lugar de los hechos.
Siempre acostumbraba a entrar por la puerta principal, en ocasiones lo hacía usando su herramienta de gancho con forma de pistola para llegar directamente al despacho… Por algún extraño motivo algo le decía que estas eran las vías que no debía tomar, una especie de “presentimiento” aunado al saber que debería enfrentar a aquel que una vez consideraría compañero, llegando incluso a un mortal duelo donde ambos perecieran.
No le importaba… la seguridad de Felicity era lo mas importante.
Pasaron los minutos desde su llegada al sitio, los disparos se escuchaban provenir de la mansión como si una guerra hubiese comenzado, sabía que habría vigilancia en la entrada principal, aquella por donde los rusos divisaron un vehículo aproximarse contra el cual abrieron fuego sin lograr que se detuviese, deteniéndose en el medio de estos para entonces estallar abrasándolos… Zelos estaba dispuesto a todo.
Había decidido entrar por uno de los flancos de la residencia, saltando el alto muro con ayuda de su gancho con ambas pistolas en mano, eliminando a la resistencia sin hacer ruido con ayuda de sus silenciadores… Algo marchaba mal, no se escuchaban gritos provenientes del lugar, solo disparos.
Debía mantenerse alejado de las ventanas, su compañero conocía todos los modos posibles para entrar al lugar y no se lo permitiría por nada del mundo, por ende, decidió tomar las rutas mas comunes, aquellas donde sería “blanco fácil” puesto que serían precisamente las que el, como parca no tomaría.
Pronto se encontró a un grupo de rusos disparando a las decoraciones del lugar, tal vez en un arranque desenfrenado de dañar no solo a la familia White sino a su vez el legado que ésta tenía, partiendo desde que la joven Felicity había tomado las riendas.
Ninguno notó la presencia de Colt, todos cayeron inertes desparramando sesos y ojos por el lugar gracias a los disparos del joven quién se abría paso hacia el despacho, encontrándose con el mismo acontecimiento de disparar a mansalva hacia la fornitura de aquella casa por parte de los atacantes.
Todos caían como moscas, no había cadáveres ni rastro alguno de los guardianes de su amada. “Tal vez se encuentran encerrados en el estudio” pensó Colt, aproximándose al lugar tras haber acabado con toda la resistencia del sitio.
¿¿??: (Con acento ruso) Si, si! Está aquí, yo me encargo! Tú ocúpate del otro, todo saldrá de acuerdo al plan.
La puerta cedía tras la furiosa patada del vigilante quién hería a aquel hombre que se encontraba solo en el lugar, pulverizando sus rodillas y licuando sus manos para entonces escrutar la zona en busca de Neue, quién no se encontraba y en su lugar, Renzo, uno de los hombres mas cercanos a la dueña de la residencia, en el suelo aparentemente herido.
La escena conmovió un tanto al joven puesto que Renzo había trabajado numerosas ocasiones con ese hombre para su dama, incluso en aquellas incursiones donde les acompañaba Neue sin conocer su procedencia, un hombre intachable, sin duda alguna.
Colt: ¿Dónde está Felicity maldito? *apuntando a la cabeza de Berzin.
Berzin: ¿C…cómo lo lograste? Estaba muy bien custodiada! *aguantando el dolor de sus heridas*
Colt: Hmpf… tienes de estratega lo que yo tengo de asiático, basura. ¿Qué han hecho con Felicity y su gente? ¿Con quién coño hablabas?
“Bang!” El cráneo de Berzin se abría en dos tras el disparo de Renzo quién se levantaba sin problemas, aparentemente solo lo habían noqueado.
Renzo: Maldito… *escupiendo a un lado*
Colt: Maldición! Iba a decirme que sucedió con Felicity! No se encuentra por ninguna parte.
Renzo: Descuida chico, ha descubierto algo importante y ha dejado el lugar apenas pudo… *contestando su móvil el cual comenzaba a sonar*
¿Si? No, no… Berzin murió… Zelos está conmigo… ¿El plan? ¿Desea que…? Ah, comprendo… si, a la orden. *click!*
Colt: ¿Y bien?
Renzo: Era la señorita Felicity, nos necesita donde está… desea que veas lo que ha descubierto amigo…
Colt: *Recargando sus pistolas y removiendo los silenciadores* Bien… vamos.
(Colt)
“Sentí que algo no marchaba bien… todo me decía que me encontraría con Neue y que entonces, debería encararlo…”
Arribaban a una extraña construcción en las afueras de la ciudad, allí una gran fila de cadáveres indicaba el camino hacia un vals de balas en el cual Neue llevaba las de perder teniendo tan solo una pistola en mano con la cual eliminaba al resto de los hombres de Felicity, apuntando a esta por último.
Neue: Se acabó!
“Bang!”
El arma humeante de Colt descendía casi atada a su temblorosa mano, temblor producto de la cólera y conmoción que sentía. Había herido a su ex compañero un poco mas debajo de su hombro derecho enviándolo al suelo directamente, una herida de “un millón de dólares” según muchos decían pues no había tocado ninguna arteria o músculo vital, el chico se recuperaría perfectamente… si es que sobrevivía.
Felicity: Colt! Menos mal que llegas! Ha sido este hombre quién condujo a los rusos a la mansión, debe tratarse de algún asesino a sueldo. *arrojando su arma descargada a un lado*
Colt: Neue… ¿Por qué?
Neue: Maldita sea Colt! Debí suponer que vendrías en su rescate… *sujetando su herida*
Colt: Te hice una maldita pregunta!
Felicity: *Asombrada, de forma extraña* ¿Lo conoces? ¿E…es el tu compañero?
Colt hacía caso omiso a las palabras de su chica, se encontraba furioso de haberse dado cuenta de que sus sospechas eran ciertas, apuntaba a la otra parca directamente a la frente, dispuesto a quitarle la vida… nada tenía sentido, nada.
Colt: Si, es el…
Neue: Han estado jugando contigo… debí haber puesto una bala en tu frente desde el momento en que lo sospeché colega…
Felicity: Colt… acaba con este hombre, no merece que lo escuches, se ha vuelto corrupto! Va en contra de todo lo que queremos para la ciudad, nuestros planes!
Pero entonces, las piezas comenzaban a encajar… Podía sentir la presencia de Renzo a sus espaldas, esperando a que disparase al igual que Felicity. Los rusos se habían aliado con el mejor postor, aquel que fuese el mas fuerte…
Felicity: Acaba ya con esto Colt! Dispara!
Y así fue… “Bang! Bang!”
“Como una nube mecida por el viento fuiste tan solo la reacción a mi confusión… Así de fácil llegaste. Un híbrido de cientos de problemas… un monstruo camuflado en la deslumbrante luz de mi juventud, de mi inocencia, de mi seriedad…
Era necesario ocasionar un apagón, es por ello que tuviste que verme colgado de aquel cable que te alimentaba, cortando la electricidad para que entonces aquellas luces… se apagaran.”
Renzo caía muerto en seco, su pecho había estallado debido al disparo de Colt, quién apuntaba con pesar a Felicity con su arma humeante, corriendo hacia esta pues comenzaba a desplomarse por el disparo recibido en su estómago.
Colt: *Atajándola* Tu… Tu plan era todo lo contrario a lo que decías, planeabas deshacerte de las parcas, traidora.
Felicity: *secando una de las lágrimas de Colt* Yo… yo te amaba Colt, puedes jurar eso… pero de… *tosiendo sangre* debía tomar la opción correcta y continuar con el legado de mi pa…dre.
Colt: *silencio*
Felicity: Pero tu… tu tomaste la opción correcta… a fin de cuentas, la ciudad estará en buenas manos… *sonriendo*
Neue se ponía de pie, no decía nada, justo en aquel lugar y en aquel momento comprendía a su camarada, comprendía que a pesar de haber dudado de él, éste se había regido por aquello que consideraba lo correcto, apegándose a las enseñanzas del maestro y aprendiendo del error, de aquel que le había quitado los pocos ápices de inocencia que quedaban en él.
Se había ganado su respeto… a pesar de haberle disparado, todo se debía a una terrible falta de comunicación y esta, era culpa de ambos, motivo por el cual serían gravemente reprendidos por el maestro… pero que sin duda, los catapultaría a ser el doble de diligentes y eficaces de lo que ya eran… las parcas de armas duales a partir de ese día, se habían convertido en una sola.
Colt: Neue… a casa, debemos contar al maestro lo sucedido.
Neue: *recogiendo sus armas* Nuevamente la identidad de las parcas permanece en secreto… *evitando el contacto visual con su amigo* Vamos…
La chica ya había fallecido y con ella, sus retorcidos planes. Colt pudo darse cuenta de todo segundos antes de cometer el peor error de su vida al apuntar a Neue, recordando sus incursiones y la presencia de la gente de ella al distribuir los narcóticos… La conversación de Berzin y más… Justo como el mensaje de aquel filme, “En esta ciudad no hay lugar para el amor… solo debe hacerse lo correcto” Al menos, para las parcas, ésta debería ser su forma de vida única… Un precio alto, un gran sacrificio… uno que ambos estaban dispuestos a cumplir.
(Colt)
“El colorido de la juventud desaparece en aquel fenómeno que nos trae a la madurez… a esta película a color nuevamente, mas opaca y menos brillante que antes… Todo culpa de la realidad corrupta a la que se ve atada esta ciudad, como muchas del mundo… Un apagón”
Colt: *terminando su último trago* Jeh! Para eso estamos aquí, maldita sea!
Entonces, tras haber terminado la lluvia el joven salió del café rumbo al Lightrave Futura activando el piloto automático de este, rumbo a la torre, esta vez con una gran sonrisa optimista en su rostro, enterrando nuevamente el pasado para vivir la probable corta vida que le quedaba, producto de su maldición y su oficio… No descansaría, no tendría perdón… su misión tendría éxito, para eso contaba con Neue.
Y así, un nuevo viento comenzó a soplar…
FIN.
PS: Nosotros, los escritores de este blog nos disculpamos una vez mas con ustedes lectores por el retraso para con la publicación de nuevos capítulos. Todo debido a un sin fin de asuntos personales y otras obligaciones que nos impedían continuar con el proyecto. Estamos de vuelta una vez mas y listos para continuar con la función, con el mismo toque noir de siempre y dispuestos a profundizar cada vez mas en la "suciedad" de esta brillante ciudad, sin mas que decir, esperamos que haya sido de su agrado este, el capítulo que habla del origen de la personalidad de Colt, Blackout (apagón).
Era una de esas noches despejadas sin lluvia ni muchas nubes. Una de esas donde se podía apreciar como tal el paisaje del monstruo de Neon y sus espectaculares edificios. Todos unos logros de la arquitectura y el mundo moderno, y su eterno espectáculo de luces, las cuales evocaban a los pocos ciudadanos que realmente se detenían para observar ese cosmos casero, mucho placer. Uno de ellos era James Callahan, ahora un archí-conocido vagabundo del sucio sistema circulatorio de Neon City.
Callahan realmente se entretenía muchas horas viendo aquel firmamento fabricado por el hombre, escenario de grandes superproducciones e inspiración para poetas, inclusive, perfecto para aquellas parejas enfermas de amor que hacían sus juramentos de pasión y susurraban promesas eternas.
(James)
“Todavía conservo la postal del tipo que conocí en aquel bar hace unos meses. Sin embargo, he sido un poco cobarde como para ir al centro de la ciudad, carajo, me siento perseguido en este hotelucho probablemente olvidado donde el generoso dueño no hizo preguntas a la hora del registro”.
Callahan estaba acostado en la cama de su habitación, no era un lujo pero su presupuesto alcanzaba para muy poco, se había hecho muy buen amigo del dueño en estos últimos meses. Este lo dejo trabajar en su descuidado hotel cuando se dio cuenta de que el dinero de James se estaba agotando, trabajo que James acepto sin vacilación.
James: (suspiro) Que coño podré encontrar en aquel café? (viendo la postal del café una vez mas)
Un local que no era muy ostentoso, aun así James podía percibir a través de la postal que tenia un aire muy intimo, casi familiar. Otra de las razones que le impedía una incursión al lugar y mantenía su curiosidad al borde.
James: Supongo que depende de mi. Quizás pase luego de terminar mi ronda de vigilancia. (yendo hacia el pequeño sofá donde tenia sus ropas desperdigadas)
Minutos después de arreglarse apropiadamente, Callahan salio de su habitación pisando fuerte, su bat de baseball y su revolver estaban bien ocultos en su cuartucho para alejarlos de manos curiosas y sospechas. Para este momento todavía debía estar siendo buscado por enemigos de su hermano o por el mismísimo espíritu de Christopher.
James: Dennis, que tal? (dijo mientras agitaba su mano izquierda)
Dennis: Oh, Jamie, que tal muchacho? (dijo el sujeto desde la recepción)
Dennis era un sujeto robusto que puso sus últimos ahorros en este hotelucho en las afueras del distrito Lux después de haber sido un mediano empresario exitoso. El viejo Dennis al parecer se aburrió un poco del retiro y decidió darse una nueva oportunidad con este negocio. Callahan se sentía muy a gusto en el lugar debido a que la política de Dennis aplicaba para sus clientes… Si querías una segunda oportunidad, te registrabas en el lugar.
James: Esta la costa despejada de alborotadores y pillos? (expreso con una sonrisa el sujeto mientras se apoyaba en el mostrador)
Dennis: La verdad? (encendiendo un cigarrillo) la noche ha estado realmente tranquila. Que tal tu?
James: Pensando.
Dennis: Deberías escribir poesía o algo así, tu mirada al horizonte no tiene precio, sabias?
James: Haz estado espiándome?
Dennis: No me culpes, es inevitable! Tan solo te sientas en algún lugar y ahí te desconectas de la realidad. Y ni hablar de cuando te quedas viendo el cielo de Neon City.
James: (sonriendo) No sabes cuanto me gusta hacer eso.
Dennis: Van a creer que eres un turista. Muy poca gente que es nativa del lugar hace eso, creo que no hay tiempo para ello. Todos andan muy preocupados con las presiones del día a día.
James sonrió y justo en ese momento se desconecto de la realidad para mirar hacia la calle que se extendía fuera de las puertas del hotel, y la cantidad de gente que iba y venia, todos con expresiones de tensión y amargura.
James: Es una lastima que tan bonita ciudad caiga en manos de semejantes pillos, cierto?
Dennis: Tienes razón. Ya ni siquiera recuerdo cual fue la ultima vez que di un paseo sin temer por mi vida. El esfuerzo de la policía no es suficiente, eso, si cuentas los distritos sanos en la ciudad.
James: Que esperanza tenemos cuando hasta los puestos mas altos están manchados con crimen, eh?
Dennis: Es por eso que te admiro muchacho, realmente eres uno de los afortunados que de verdad puede ver algo bueno en este paraíso del crimen.
James: que puedo decir? amo este lugar.
Horas después, James empezó su ronda de vigilancia, ya era pasada la medianoche y esta era la hora en donde las alimañas del bajo mundo salían a hacer de las suyas. Callahan fue a su habitación y recogió su bat, no había necesidad de usar el revolver. Camino por los pasillos del lugar de tres plantas en busca de desgraciados que fueran merecedores de una paliza por alterar el orden en el lugar.
(James)
“Dennis, tengo que reconocerte que erigir un hotelucho en esta ratonera y que se mantenga la mayoría del tiempo muy tranquilo es todo un logro”.
Callahan se detuvo en seco cuando vio una habitación entre abierta y escucho los sollozos de una chica. Se trataba de Janis, una jovencita de unos 19 años que había llegado al lugar después de huir de su casa, Dennis supo que todo era una mentira pero debido a su política la dejo quedarse en el lugar, extrañamente paga su renta al día, aunque a veces se le vea abrumada por la depresión.
James: Janis? Estas ahí? (pregunto James sin entrar a la habitación de la mujer)
Janis: (sollozos) J-James?
James: Si, soy yo. Que sucede mujer?
Janis: No pasa nada…
James: Estaré cerca por si pasa algo, esta claro? Sabes que puedes llamarme.
Janis: E-esta bien.
Contra sus principios, James siguió caminando por el pasillo, no soportaba ver a Janis destrozada. Ambos habían pasado muchas noches agradables bebiendo unas cervezas en el bar cercano contando ciertas historias de sus vidas. La vida de Janis de verdad ha sido dura, una familia disfuncional, abusos y excesos en su corta vida la han llevado por un camino del que pocos esperan salir ilesos, por suerte James trata de hacerle ver el lado positivo de las cosas, en vez de execrarla. Tal vez esa sea la cualidad que Janis mas aprecia del oficial no oficial del hotel.
James: Hm. Veamos que sorpresas me esperan en el callejón trasero de este lugar… (mientras caminaba hacia la puerta trasera del hotel, que daba hasta un pequeño estacionamiento)
Callahan escruto el lugar sin parpadear un par de veces. Solo había un par de autos y Dennis realmente no se preocupaba por arreglar las luces del lugar, las cuales parpadeaban y estaban amarillentas. El hombre camino hasta las afueras del aparcamiento para ver a un trío de sujetos riendo en el rincón de la calle ciega. Debido a la hora, el sitio se encontraba solitario y las palabras viajaban hacia James.
Sujeto#1: Cual era su nombre, Janis?
Sujeto#3: No no no, recuerda que era “la sucia Janis”.
Sujeto#1: Eso fue lo que la obligamos a decir, cierto? Mientras… Oh ya recuerdo!
Uno de ellos cayo al suelo de la risa. Se encontraban tan drogados que no podían mantenerse en pie, eso los hacia realmente peligrosos en caso de que planearan seguir con su pequeña fiesta. Asi que Callahan decidió empezar a caminar hacia ellos.
“No eres un maldito justiciero Callahan” se repetía una y otra vez para si mismo el muchacho. Otro de los sujetos, se encontraba inyectándose con una jeringa en el brazo mientras los otros dos reían cuando recordaban sus sucios momentos con la joven Janis.
Sujeto#3: Recuerdas el arma? Recuerdas lo que la hiciste decir cuando tenia el arma en la boca?
Sujeto#2: (después de que la jeringa cayo de su mano) Apuesto a que… (tragando saliva) no podía haber articulado palabra amigo, tu eras el jefe.
Los otros dos compañeros rieron sonoramente, ignorantes de que Callahan se preparaba para dar un gran Swing que abriría el cráneo de uno de ellos si acertaba. Un sonoro “KRAK” se escucho en el callejón mientras uno de los sujetos caía al piso, el golpe fue directo. Mortal.
(James)
“Hijos de perra. Hacerle eso a Janis… (mientras golpeaba la rodilla de uno de los sujetos, para luego propinarle una serie de golpes salvajes en el pecho y el rostro) por sabandijas como ustedes, existen gente como nosotros”.
El ultimo de ellos trato de gatear mientras su visión de la realidad era realmente torcida, el callejón parecía haber sido sustituido por una escabrosa versión del infierno en el que vagaría y pagaría por sus pecados. Y en donde James Callahan actuaría como ejecutor para basuras como el.
James: (respirando de manera entrecortada) Maldita sea. Necesitaba esto. (soltando el bat, para apoyarse contra la pared)
El hombre pensó seriamente en llamar a la postal que el señor Hertz le había dado, quería darle un propósito a todo ese sentimiento que sentía y sentía que no podía contener ni un minuto mas. Tomo el bat de baseball y corrió hacia su habitación, donde se lanzo en su cama y se detuvo a pensar en su acción hace un momento.
James: (mirando a todos lados) Habrá sido correcto lo que acabo de hacer en ese callejón hace un momento? Puta madre. Janis podría no agradecérmelo y decir que he estado ahuyentando a toda su clientela! Hah!
Callahan hizo una expresión de reproche al escuchar su ultimo comentario sobre Janis. Nunca la había juzgado por su profesión, pero el rechazo que sintió Callahan hace un rato hizo que el comentario fuera espontáneo producto de su subconsciente.
El sonido de golpes en su puerta hizo que Callahan saliese de su ensimismamiento. Sintiendo que algunos amigos de los sujetos que ahora yacían muertos en el callejón trasero venían a buscarlo tomo su revolver y lo acomodo en la parte de atrás de su pantalón. Para su sorpresa, era la joven Janis. Quien se abalanzo sobre el y presiono su cara contra el pecho de James y empezo a llorar una vez mas…
(James)
“Oh, Janis”
Unos treinta minutos después James salía de la ducha con un mejor semblante, la depresion de Janis tenia un terrible efecto secundario: infectar a los que estuvieran cerca de ella. La jovencita se encontraba durmiendo después de que Callahan le sirviera como pañuelo por media hora. James escondió su revolver en un lugar seguro y el bat bajo la cama.
James: Es hora de hablar con Dennis sobre el futuro de esta chica y el mió. (sonriendo débilmente)
Al llegar a la recepción, Dennis se encontraba mirando un documental en su pequeño televisor mientras fumaba un cigarrillo y disfrutaba de una cerveza recién sacada de una larga estadía en el congelador. Trozos pequeños de hielo se deslizaban lentamente hacia el suelo.
James: (poniendo una mano sobre el mostrador) Dennis. Viejo, necesito comentarte algo…
Dennis: De que se trata Jamie? Sabes que puedes comentarme lo que sea. (mirando al joven con una gran sonrisa)
(…)
Tan pronto como James Callahan salía del hotel que le había servido de albergue hace unos meses una intensa lluvia empezó a cubrir los cielos y las calles de Neon City. Justo como en aquellos viejos días de violencia y palizas los cuales creyó haber dejado atrás. “maldición” pensó. Aunque todo eso mejoro un poco cuando entro al quieto lugar, que prometía alguna bebida reconfortante y un poco de música placentera…
Cantinero: Puedo hacer algo por usted, señor? Que le sirvo?
James: Um. Una cerveza estaría bien.
Cantinero: en seguida.
James: Muchas gracias. (sentándose en la pequeña silla) bonito lugar eh?
Cantinero: Es bastante tranquilo también. Como te pudiste dar cuenta al entrar.
James: No es por sonar irrespetuoso, señor. Pero viene realmente alguien a este lugar? Luce…-
Cantinero: (sonrisa) Ya se a que te refieres. Si quieres una noche salvaje puedes visitar el distrito Ohm, amigo. Este es un lugar donde convergen las almas de gente peculiar.
James: Oh. Ya veo. (impresionado por la respuesta del sujeto) Lo siento. (ocultándose tras su botella de cerveza mientras bebía)
(James)
“No me sentía tan a gusto desde hace un buen tiempo.”
Horas después de sentirse transportado a otro mundo dentro de la peculiar Neon City, James Callahan miro con atención a un par de sujetos que cruzaron la puerta con mucha decisión. Uno de ellos se tumbo en un mueble muy cerca de una ventana. El otro, fue por un par de cafés calientes a la barra y volvió con su compañero. Eran las famosas parcas de Neon City ante sus ojos. Pero para Callahan, no eran si no dos muchachos que por casualidad habían encontrado el peculiar local.
James: (mirando fijamente hacia la puerta) Pensé que Hertz estaría hoy aquí. Que le habrá pasado?
Cantinero: Hertz? Tiene muy poco tiempo libre, hombre. Casi no pasa por este lugar… la ultima vez que lo hizo, fue de manera muy accidentada.
James: Entiendo…
Cantinero: Alguna otra cosa que quieras saber del lugar? (sonriendo)
James: Se lo haré saber en cuanto piense en ello. Le parece? (bebiendo tranquilamente su cerveza)
Mientras Callahan reunía el valor para preguntar por alguna oportunidad de trabajo, uno de los sujetos que se encontraba sentado varias mesas más allá saco su teléfono móvil y empezó a teclear lo que parecía ser un mensaje. Este rezaba “Jeff. Recuerdas el muchacho del que Henry no hablo hace unos meses? Puesta esta aquí. Y al parecer quiere trabajar… Tienes vacantes?” acto seguido, miro a su compañero, sonrió y siguieron con sus bebidas.
James: Um…
Cantinero: Si, pregunta lo que quieres, hijo?
James: Hay alguna posibilidad de que usted este buscando a alguien para trabajar aquí?
Cantinero: Te escucho. (Cruzando sus brazos sobre la barra)
James: Bueno… Ya sabe. Estoy algo corto de dinero y no tengo a donde ir, recientemente deje el lugar donde me estaba hospedando.
Cantinero: Ya veo. Pero lo siento por ti, hijo. Este lugar puede mantenerse perfectamente bien con solo un empelado y jefe. (poniendo una mano en el hombro de Callahan) pero conozco a un hombre que puede hacerte una oferta de trabajo, si tienes lo que se necesita para ello. (guiñándole un ojo)
Uno de los sujetos que se encontraba sentado en la mesa bebiendo café caliente (piel morena, cabello negro) sonrió al escuchar las palabras del cantinero. Este hombre era un gran sabio, lamentablemente las paracas tenían muy poco tiempo para socializar, su carrera era bastante peligrosa y exigía devoción total. Sin embargo, estos momentos de lo que ellos llamarían “esparcimiento” eran los que les recordaban que mantenían una porción de humanidad.
James: (mirando la botella entre sus manos, a sabiendas de que la respuesta lo llevaría en un camino sin retorno) …
Cantinero: Entonces, que será, muchacho?
Un empujón en la conciencia de Callahan le hizo recordar por que se encontraba en el lugar. Quería una vida nueva? Servir a una causa mayor y en un principio, detener la formación de nuevos monstruos como su hermano y evitar que otros James Callahan surgieran de esos dolorosos sucesos.
James: Con quien debo hablar? (dijo decidido, con suma seriedad en su expresión y su voz)
Cantinero: (señalando hacia la puerta) Te presento a tu nuevo jefe, chico.
James giro en su silla y vio a un hombre que apenas podía caber por la pequeña puerta del modesto lugar. El hombre llevaba un abrigo, guantes y su rostro indicaba de que se trataba de una especie de caballo de carga de mas de mil batallas. Para la sorpresa de Callahan, el hombre tenia una gran sonrisa a través de todo su rostro, el cual hacia un contraste bastante inusual, debido a lo sobrio del café y el paisaje tras de si. Este se acerco hacia la barra y apoyo su espalda contra esta.
Cantinero: Tu nombre, chico? (viendo a James)
James: James.
Cantinero: Jeff. Te presento a James, el nuevo cobrador de deudas en el bajo mundo de Neon City. (Dando un suave golpe en el bicep de James)
Jeff: Hmph. Así que tu eres el nuevo muchacho, eh. (Acercándose, para ver de cerca de James) Un placer. Mi nombre es Jeff Johnson y puedes conseguir mi nombre regado por todos los antros y las casas de préstamo de esta ciudad. (poniendo su mano para saludar a James)
James: (estrechando la mano de Johnson) Que tengo que hacer para entrar en el negocio?
Jeff: (sonriendo) Ooooh, creo que encontraste a uno con bastante espíritu esta vez!
Cantinero: (abriendo los brazos) Alguna vez te he mentido, Jeffie? Solo lo mejor de esta ciudad viene a este café, aunque no lo parezca. (riendo)
Jeff: Ven conmigo enseguida. Conozco un buen lugar en donde te puedes hospedar, no es el ultimo hotel lujoso de Neon City, pero al menos nos hará mantener el bajo perfil.
James: (caminando junto a Jeff hacia la salida) Y que hay de los dos sujetos que estan escuchando todo lo que decimos. (mirando a las parcas de reojo)
Jeff: Oh, no te preocupes por ellos… Por su bien, no dirán nada. (Haciendo que James saliera primero, para luego guiñar un ojo a los jóvenes)
Ambos subieron a la camioneta de Jeff. Este lo llevaría a dar un paseo al lugar donde James Callahan empezaría a quedarse de ahora en adelante. A pesar de estar pasando todo tan rápido James no se sentía tan nervioso, todo este asunto del cobro de deudas y apariciones misteriosas parecía salido de novelas detectivescas y películas.
James: Jeff… Eh… Por que salimos del lugar tan campantes? Digo, que te hace estar tan seguro de que no nos delataran.
Jeff: La verdad? Confió en ese par.
James: Entiendo. Y que haces la mayoría del tiempo? Golpear pobres sujetos quemordieron mucho mas de lo que podían masticar?
Jeff: Correcto. Nuestro trabajo de ahora en adelante será remover sus dientes en la manera mas dolorosa posible para evitar que vuelvan a hacerlo. Sin embargo, mira el sitio donde vivimos… Hoy en día hay demasiadas cirugías reconstructivas y las palizas se hacen un poco mas violentas.
James esbozo una sonrisa y por poco aplaude la genialidad de Jeff al poner un gran juego de palabras.
Jeff: (sacando su movil y tecleando) Hertz? Si. Te llamo para informarte que puedes agregar formalmente al chico James Callahan a nuestra base de datos, acaba de venderme su alma.
James escuchaba con atención y no pudo evitar sentir algo de temor al escuchar a Jeff pronunciando estas palabras… Y que si todo esto era parte de una broma pesada y terminaba en un serio aprieto como el de la ultima vez?
Jeff: No. No es broma. El chico se decidió aparecer por el café y fue dejado a mi cuidado. Al parecer le interesa el honesto negocio del cobro de deudas. Si, ya le indique los riesgos…
James: (en voz baja) En que coño me he metido?
Jeff: Correcto. Solo lo llevare al Love Fuse y le enseñare en poco tiempo todo lo que debe saber.
James: Love Fuse? Heh. Suena como un lugar divertido. (dijo sin perstar atención al tono de su voz)
Jeff asintió sonriendo en respuesta al comentario de James mientras hablaba con Henry y manejaba.
Jeff: Y una cosa mas Henry, necesito que transfieras algo más de dinero a mi cuenta. Necesito comprar equipo nuevo para el novato. Ya sabes, nueva ropa y quizás armamento, te parece? Bien. Adiós.
*Beep*
James: Escucha Jeff, no tienes por que molestarte, después de todo no sabes si me gustara este trabajo o no.
Jeff: Oh si te gustara. Tiene que... No me tome la molestia de que subieras a mi camioneta, pedir dinero prestado y llevarte al lugar que será tu nuevo hogar.
James puso el dedo índice y pulgar en medio de sus ojos y torció el gesto. Todo indicaba que esto seria un nuevo gran problema. Minutos después, arribaron al “Love Fuse”, uno de los sitios preferidos de Jeff en toda la ciudad. Tenia el aspecto de un club nocturno común y corriente.
Jeff: Heh! Hemos llegado al fusible del amor, muchacho!
James: (arqueando una ceja) Un nombre… Quizás cursi para este tipo de sitios, no crees?
Jeff: Suena bien en mi opinión. (mientras ambos caminaban hacia el lugar) Tienes algún arma contigo? Ya sabes… Cuchillos, pistolas, entre otros?
James: No, lo que traje esta en el auto. Quieres que vaya por ellos?
Jeff: No hace falta, no las necesitaras donde vamos.
Jeff abrió las puertas del lugar de par en par, se trataba de un local nocturno como cualquier otro, las luces eran brillantes y habían muchas personas en el lugar. Algunas camareras muy bellas saludaron a Jeff quien iba guiando a James por el lugar, ambos se dirigían a otro sitio que podría estar fuera del local, o debajo de el. Ambos empezaron a subir hasta llegar dos plantas mas arriba, donde habían una serie de habitaciones y una mujer los estaba esperando.
Jeff: Martha! (con los brazos abiertos mientras se acercaban a la mujer) Como has estado, corazón?
Martha: Mejor que nunca, Jeffie. (sonriendo picaramente) Quien es el nuevo chico?
Jeff: (señalándolo con el pulgar) Este aquí es James Callahan. A partir de hoy, será mi socio en mi trabajo.
Martha: Oh. Ya veo, otro adicto al peligro y las emociones fuertes, no es así? (acercándose para ver a James)
Jeff: Ya sabes. No quieres tener un trabajo aburrido como todos los demás en esta ciudad. (riendo)
Martha: Ciertamente. Parece que el chico tiene lo que se necesita, ves esa barbilla de luchador?
Jeff: Si mi respuesta te hiciera dudar de mi orientación sexual, entonces digo que no.
James esbozo una sonrisa mientras los tres caminaban hacia una habitación. Al entrar, James se encontró con un cuarto de mucha más calidad que aquellos en el lugar de Dennis. Lo que lo extrañaba, era ver a una hermosa chica pintando sus labios de un color rojo intenso sentada al borde de la cama.
Martha: James. Conoce a Ember. (Señalando a la chica)
James: que hace ella aquí?
Ember: (sin apartar la vista del espejo) Pensé que era mas listo, Martha.
Jeff: démosles un poco de privacidad Martha. Tengo algo que hablar contigo con respecto a Jamie. (guiñándole un ojo a Callahan mientras se dirigía a la salida)
Jeff y Martha cerraron al puerta y James se vio al frente de una atractiva chica que estaba aquí para complacerlo, una parte dentro de si pensaba que esto era genial y que de ser así cada noche este trabajo podía ser mejor de lo que esperaba. Por otra parte, todavía sentía que todo esto era parte de una gran broma.
(James)
“Bien. Concentrémonos en la tarea que tenemos a mano.”
(…)
James se encontraba viendo el techo mientras la regadera en el cuarto de baño iba perdiendo intensidad hasta cesar el flujo de agua. Ember, salía del cuarto de baño con una toalla envolviendo su cuerpo y oliendo a un delicioso perfume, Callahan, por su parte, pensaba en que habría después de esto… “No creo que pueda empeorar. Fue un buen comienzo.” Dijo para sus adentros.
Ember: (empezando a vestirse frente a Callahan) Oye, grandote.
James: Si? (sin apartar la vista del techo)
Ember: Puedo hacerte una pregunta?
James: Claro.
Ember: Es que acaso no sientes nada de dolor? Digo… He estado con sujetos que no pueden soportar una sesión larga… Pero tu…
James: (cerrando sus ojos) Ciertos eventos de mi vida han causado lo que ves aquí. Aunque no sabia como responderte honestamente. Lo siento.
Ember: Esta bien. Solo sentí algo de curiosidad. (terminando de arreglarse, para sacar un papel y escribir algo en el) siéntete afortunado, muchachote. No hago esto por más nadie. (arrojando el papel en la cama)
James: …
Ember salio de la habitación, Jeff se encontraba hablando con Martha en el pasillo por mas de 2 horas, ambos con un café caliente en la mano para contrarrestar el efecto de las frías y largas noches lluviosas de Neon City. “Que tal?” pregunto Jeff a la chica, esta, giro sobre sus talones y miro hacia la puerta de la habitación, mordió su labio inferior y respondió…
(Ember)
“Jeff. Es un bárbaro.”
(Jeff)
“Me alegra saberlo. De ahora en adelante su vida no será fácil… Muchas gracias por probarlo, Ember.”
James, salio minutos después, saludo a Jeff y a Martha los cuales devolvieron el saludo. Jeff se levanto y le entrego a James su bat y su revolver, aun envueltos en la manta que había adquirido hace unos meses indicándole que no había tiempo para descansar y después de haber dado una mordida a un pastel que destilaba puro placer había llegado la hora de sacar algunos dientes y romper algunas piernas. Martha, quien tenia un paquete a su lado puso las manos sobre este y se lo entrego a James.
Martha: Cortesía de Jeff y Henry Hertz para el miembro mas nuevo en la red del bajo mundo de Neon City. Felicidades.
(James)
“No sabia si estar orgulloso de aquel titulo de bienvenida o empezar a marcar los días en los que perdería toda mi humanidad, y me volvería un sujeto abusivo en esta jungla.”
James: (arqueando una ceja con gesto de sorpresa) Es una broma?
Jeff: Para nada compañero. Debes verte bien para nuestra primera misión, ya sabes, para causar una gran primera impresión a nuestros contratistas. (envolviendo su brazo en el cuello de James) Ven. Debemos irnos enseguida.
James: Pero... Espera! A donde coño- A donde coño vamos!?
Jeff: A tu primer día de trabajo. (sonriendo mientras bajaban las escaleras)
(James)
“Aun no puedo creer nada de esta mierda. He entrado oficialmente al mundo de las palizas por encargo, clubes nocturnos y el de las mujeres bellas pero peligrosas…
Eso…
Sin olvidar que he entrado al mundo del dinero sangriento…”
Fin…
P.SMe disculpo profundamente con todos aquellos a quienes dejamos en espera estas últimas dos semanas, la dosis de letargo creativo fue brutal… Pero supongo que esto no significa mucho para ustedes pues lo que de verdad les interesaría es saber que después de estar dos semanas no hemos perdido el toque pulp y noir que nos caracterizan, cierto? Pues… Con mucho cariño, aquí tienen el siguiente capitulo.