16/2/09

15) Hell-Bent

By: Romero


Una llovizna constante molestaba a Derek Brown, quien yacía en un callejón con una herida de puñal en el costado derecho, dos disparos y un fuerte golpe en la cabeza que casi lo hace perder conocimiento… La sangre empezaba a brotar de sus heridas y el agua a su alrededor empezaba a teñirse de rojo, su carrera como proveedor de armas para ciertos grupos de crimen organizado del distrito Ohm estaba por llegar a su fin. Derek, quien estaba acostumbrado a esperar lo peor de todas las situaciones que se le presentaban por suerte decidió llamar a uno de sus grandes amigos, Jeff Johnson, para que se encontrara con el en este mismo lugar.

 

Derek : (empezando a perder la noción del tiempo) Jeff… Grandísimo hijo de puta… Será que tendrás las pelotas para venir a buscarme? (mientras su voz se hacia mas débil)

 

Por suerte, la camioneta de Jeff, la cual parecía un tanque de guerra se aparco rápidamente después de un ruidoso derrape. Una enorme figura que a Derek se le hacia difícil ver lo ayudo a incorporarse y lo llevo hasta el vehiculo, hizo lo posible para mantener sus heridas bajo presión y detener la hemorragia, y lo llevaba rápidamente con el mejor equipó de cirujanos que la red del bajo mundo criminal y vigilante de Neon City puede ofrecer.

 

Mientras iban en el auto, Derek reconoció el olor de la camioneta de Jeff, los asientos de cuero y la calefacción encendida justo en ese placentero punto de “temperatura ambiente”.

 

Derek : Jeff… Viejo… (con la vista fija hacia el frente)

 

Jeff : Si? (viendo a su amigo)

 

Derek : Hay que vengarnos… Hay que vengarnos… (mientras cerraba los ojos)

 

Jeff : Seguro que si. Ahora cierra los ojos y descansa. (aumentando la velocidad)

 

[…]

 

Derek paso un tiempo en un sala con placas platinadas y pantallas con praderas, casas de campo y demás porquería en algún lugar del distrito Neon, Jeff no pudo llevarlo mas lejos debido a la gravedad de sus heridas, el medico encargado de su recuperación le dijo que tuvo suerte que la herida de puñal no fue tan profunda, y por lo tanto solo dio en los músculos y no en los órganos internos, las heridas de bala si fueron un pequeño problema, pero en unas pocas semanas podría ser dado de alta, buenas noticias para el señor Brown quien era un hombre alto, guapo, de tez pálida y semblante amargo, quizás su línea de trabajo lo forzó a tomar esa expresión.

 

Doctor Thompson : Y bien señor Brown, que tal se siente hoy?

 

Derek Brown : Como cree? (mirando al galeno fijamente) Estoy aplanando mi trasero en esta maldita camilla mientras cuento cada uno de los putos días que quedan para irme de aquí. Así me siento.

 

El Doctor Thompson encontró el comentario hilarante, muchos de sus pacientes no suelen ser así.

 

Doctor Thompson : Señor Brown. Déjeme decirle que es su día de suerte entonces, el equipo de cirujanos que intervino en su recuperación están evaluando su situación actual, y lo mas probable es que se encuentre afuera de este lugar hoy por la tarde.

 

Derek : Oh, gracias doc. Es lo mejor que he escuchado en días.

 

Doctor Thompson : Entonces. Nos veremos mas tarde para darle las ultimas indicaciones sobre el cuidado. Hasta luego.

 

Derek : Seguro. No me iré de aquí. (riendo)

 

El doctor arqueo una ceja y se fue del lugar. Brown quedo solo para pensar una vez mas, como lo había estado haciendo durante unas semanas, pensando en como se vengaría de el que le ha hecho esto. Una enfermera entro en la habitación para cambiar el agua de Derek por una que estuviera mas fresca, y llevarse comida chatarra que este estuviera guardando en sitios estratégicos, Brown no perdió el tiempo y le toco el trasero, como había hecho con muchas otras, las cuales no regresaban mas a la habitación del sujeto.

 

Mientras la enferma salía de la habitación corriendo Derek reía y le decía “Y vuelves luego! Preciosa!” Para luego carcajearse… No habían pasado 20 minutos cuando una sombra gigantesca empezaba a dirigirse hacia la habitación de Derek, esta iba con una pequeña bolsa llena de provisiones para su compañero, se trataba de Jeff Johnson, el mismo tipo que lo había salvado de morir en un callejón como un perro y el cual Brown consideraba como su mejor amigo en esta ciudad de ratas traidoras.

 

Jeff : Derek! Que tal, amigo? (sonriendo)

 

Derek : Jeffie. Como ves, sigo atado a esta cama infernal… Siento que mi espalda esta fusionada con los tejidos de esta bata y esta cama. Es horrible.

 

Jeff : Pues tienes suerte, el Dr. Thompson m dijo que podrás salir hoy.

 

Derek : Si… Así me dijo hace unas horas. Y que te trae por aquí, aparte de hacer de salvador y traerme la comida del mundo real. Lo que sirven aquí no tiene otro adjetivo sino el de “mierda”

 

Jeff : (riendo) Ya escuche las quejas que tiene el equipo medico sobre ti, dicen que eres uno de sus peores pacientes en años.

 

Derek : (bufido) Esas enfermeras mienten, lo juro Jeffie, ellas lo pidieron.

 

Jeff : Toma, hombre, ten un bocado del mundo real antes de que salgamos hoy por la tarde. (lanzándole la bolsa) Y luego podras contarme sobre los hijos de puta que trataron de asesinarte.

 

Derek : Que quieres que te diga Jeff? No tengo ni la mas mínima idea, te lo he dicho cientos de veces, además he estado incomunicado, tu eres el que puede traer algo de información, no?

 

Jeff : De hecho, si. Estuve paseandome por los antros de la ciudad que frecuentabas con tu gente para hacer tus tratos, y adivina que?

 

Derek : siempre fui malo para esa mierda Jeffie. Al grano.

 

Jeff : Los que eran tu equipo y trabajaban para ti, me invitaron a unos tragos en un lujoso restaurante nuevo abierto por unos mafiosos extranjeros que piensan apoderarse del negocio de las armas, al parecer.

 

Derek : que coño has dicho!? Los que trabajan para mi!? (exaltado)

 

Jeff : Son unos idiotas, me lo contaron todo, el golpe fue debido a un conflicto interno que tuviste con tu gente acerca de hacer tratos con estos mafiosos extranjeros, sabes? Unos tipos con nombres divertidos pero peligrosos. Se hacen llamar “Hekireki Family” (Esto quiere decir, Familia del Trueno) Y vienen de Asia queriendo expandir sus horizontes.

 

Derek : Si si si… Lo se mejor que nadie Jeffie. Esos hijos de puta creyeron que me intimidarían con sus tatuajes y su manera de caminar, pretendiendo ser como nosotros, los verdaderos mafiosos de Neon City.

 

Jeff : Pues déjame decirte que esos tipos con nombres divertidos y tatuajes en todo el jodido cuerpo tienen rondando siglos en sus tierras natales.

 

Derek : Y eso que? Cuando llegan aquí no son mas que otros del montón sin las pelotas para iniciar su propio negocio. Tan solo quieren apoderarse de lo que con tanto esfuerzo me he ganado, y te tengo noticias Jeffie, eso no va a suceder al menos que me alimenten a los gusanos tres metros bajo tierra.

 

Jeff : Hm.

 

Derek : Te lo repito a ti Jeffie, como se lo dije a los “mierda por sesos” De mis empleados. No le voy a dar el control del negocio de las armas a unos malditos que no pueden pronunciar una oración en mi lengua y vengan a mi ciudad con aires de grandeza.

 

Jeff : (sonriendo) Así se habla, hombre.

 

Derek : Y bien. Que otras noticias me tienes?

 

Jeff : las noticias de ciudad Ampere deberían ser buenas, al parecer la milicia de ciudadanos que armaste parece ser un éxito, y han logrado reducir el crimen en las dos semanas que tienen funcionando.

 

Derek : Tienes que verlos para creerlo Jeff, sus consignas de lucha por la libertad urbana y derecho a la convivencia me hacen reír. No en sus caras claro, podían haberme dejado como una diana en un campo de tiro con ametralladoras.

 

Jeff : Esos tipos son pro-convivencia? Y lo hacen con armas? Están enfermos!

 

Derek : Lo han intentado de muchos otros modos y no han podido. Además que diferencia tienen ellos de Neue y Colt eh? Ellos también hacen de este infierno un lugar habitable.

 

Jeff : Al menos Neue y Colt no andan por ahí con consignas y exponiéndose públicamente. Eso, amigo mió, llevo a la milicia que tu supliste de armas al borde de la extinción, después de sus dos semanas de éxito al parecer la policía esta actuando en su contra y los esta masacrando.

 

Derek : Y que? Yo solo cumplo con darles las armas, ellos pueden hacer lo que querían con ellas! No?

 

Jeff guardo silencio por un momento y puso una mano en el hombro de su compañero, y asintió. Las horas pasaron rápidamente y el Doctor Thompson hizo su aparición en las horas de la tarde como lo había prometido, entro con un par de enfermeras a la habitación, las cuales se encargarían de desocupar la misma y llevar a Derek donde se encontraba su ropa y demás efectos personales. Jeff lo esperaba en su camioneta, pensativo, Derek estaba jódidamente decidido en impartir unas lecciones de lealtad a los que una vez trabajaron para el.

 

El gran vehiculo de color negro se abría paso en las calles del distrito Neon, y Derek se sentía algo aturdido viendo tanta luz, ya que llevaba mucho tiempo encerrado donde la luz era de color blanco sin ningún tipo de contraste, pidió el teléfono de Jeff (el suyo había quedado inservible) Para hacerle una llamada a la única mujer que era capaz de soportarlo en este planeta, y que un día aspiraba a casarse con el.

 

Derek : Vivian, cariño. Soy yo, Derek. No, no estoy muerto… (mirando a Jeff y haciendo expresión de reproche) Vivian, necesito pedirte un favor muñeca, necesito ropa, comida caliente y mi arma lista para cuando llegue a tu local, será que puedes hacer eso por mi? Te amo. (cortando la llamada)

 

Jeff : Cuando piensas sincerarte con esa mujer Derek?

 

Derek : Si salgo vivo el día de hoy, tal ve intente algo serio con ella, te parece?

 

Jeff : Me parece lo correcto, no es bueno dejar a una chica de buen corazón esperando.

 

Derek : Vivian… (riendo) Ya veremos el día de mañana. (dijo para sus adentros)

 

Jeff : Próxima parada, el bar “Watt’s Pussycats” (dijo en tono decidido)

 

Iban en camino hacia una de sus ultimas paradas, Derek, se sentía cómodo en el auto de Jeff, se reclino en el asiento y sintonizo la radio, cosa que solía hacer a menudo, coloco una emisora y cerro los ojos mientras la música empezaba a envolver el vehiculo. Vivian lo estaría esperando como siempre con sus mejores piezas de lencería, su maquillaje arreglado y ese perfume que volvía loco a Derek, por suerte, esta chica era solo para el, ya que era la dueña del lugar pro eso Derek solo ha tenido que partir unas 3 rodillas en sus estadías en el sitio, los hijos de puta que se propasan con ella son pocos.

 

Al llegar, ambos entraron al lugar lleno de música fuerte, chicas, olor a cigarrillo y toneladas de alcohol, Jeff se dirigió a la barra sin pensarlo dos veces, tenia su arma cargada y dentro de su abrigo en caso de que alguno de los ex – trabajadores de Derek tuviera un arranque de rabia y quisiera matarlo por segunda vez. Brown, por otra parte subió las escaleras y tomo un pequeño elevador que lo llevaría dos pisos mas arriba, donde se encontraría Vivian esperándolo con sus cosas.

 

Derek : (tocando a la puerta y apoyándose en el umbral) Hola, preciosa (Viendo la curvilínea figura de Vivian, la cual lo esperaba con brazos abiertos entre las sombras) He venido por un poco de amor antes de partir al trabajo, será que puedes hacer eso por mi? Aunque sea solo por una noche?

 

Vivian asintió sin decir una palabra, Derek dio un paso al frente y la chica se lanzo sobre el, Derek no perdió tiempo y la tomo entre sus brazos mientras ella desvestía a su amante hábilmente, ambos se lanzaron en la cama y Derek se tomo la libertad de apartar su cerebro y de las ideas del olor a pólvora, los gritos de piedad y el baño de sangre. El sudor de ambos cuerpo era cuantioso, Vivian quería que Derek se quedase ahí toda la noche, y la siguiente, y la que viene después de esa…  Horas después. Derek recibió una llamada de Jeff, este se encontraba en su vehiculo esperándolo, le recomendó que se tomara su tiempo, ya que la tarea por venir no era nada fácil.

 

Derek, se fumaba un merecido habano, mientras Vivian salía de la ducha lista para preparar todo lo relacionado a Derek, su ropa, algo de comida, y su arma. Una escopeta de válvula a la que Derek había llamado “Vivian”, la razón? Había salido airoso de mas tratos fallidos que los que el mismo podía contar con su ayuda. De cara al gran espejo que Vivian tenia en su sala de estar, Derek veía las cicatrices de las heridas que los hijos de perra de sus ex-empleados le habían inflingido, Vivian volvió con un chaleco antibalas claramente muy pesado para ella, y una camisa blanca impecable.

 

Derek : Gracias cariño, sabia que podía contar contigo (tomando a la chica por las caderas y besándola)

 

Vivian : Derek, vas a volver? Prométemelo. No hagas que te maten como un perro en un callejón… No podría vivir pensando que estas en peligro.

 

Derek : (mirando fijamente a la hermosa chica) Volveré. Lo juro.

 

Vivian : Mas te vale, un hombre de verdad cumple lo que promete. (sonriendo)

 

Derek : (colocándose el chaleco y suspirando) Espero que los malditos de mis ex-empleados hayan al menos medido con quien se metieron.

 

Vivian : (colocándole la camisa y ayudándolo a arreglarla) No lo creo.

 

Derek le lanzo una sonrisa fugaz, luego fue a una pequeña mesa y comió lo que Vivian le había preparado y le pareció extrañamente delicioso, quizás su hora de morir había llegado y estaba probando lo ultimo del mundo terrenal? Estaba Derek Brown listo para aceptar la muerte a manos de unas ratas que apuñalaban por la espalda?

 

(Derek)

“No en esta vida.” Dijo para sus adentros.

 

Tomo su escopeta, muchos cartuchos, y se lanzo su abrigo de color marrón claro sobre el hombro y cerro la puerta tras de si, Vivian, cual niña con el corazón roto empezó a llorar, quizás seria la ultima vez que veria a Derek, salio corriendo a la ventana, esperaba verlo cuando saliera. Pocos minutos pasaron cuando vio a Derek Brown, el amor de su vida, yendo directo hacia la camioneta de Jeff Johnson, quizás el único sujeto que podía mantenerlo con vida en este absurdo golpe que estaban a punto de ejecutar.

 

Derek : (abriendo la puerta del vehiculo) Hey Jeff, Que tal?

 

Jeff : Saludos, hombre. No hay moros en la costa, todo esta despejado, ninguno de los que trabajaban contigo se apareció por aquí, quizás se asustaron de que yo pudiera partir sus cráneos contra el asfalto.

 

Derek : Bien. (mirando hacia la ventana del local donde se encontraba Vivian) Jeffie, nos vamos? (dijo, volviendo la mirada hacia su amigo)

 

Jeff : Seguro.

 

Derek : (sacando a “Vivian” Para empezar a cargarla) No podía irme sin ella.

 

Jeff : (riendo) Lo sabia. Eres un marica muy nostálgico.

 

Derek : No puedo evitarlo Jeffie, me parte el corazón salir de casa sin ella, y mas aun cuando voy a saldar cuentas.

 

La camioneta de Jeff, empezó a abrirse paso pro las calles de Neon City. El lugar de destino era un edificio que servia como deposito para los “Bienes” De Derek, quizás su antiguo equipo no se había tomado la molestia de mudarse de sitio cosa que los favorecía enormemente. Brown, terminaba de cargar su arma y guardar los cartuchos en los bolsillos de su abrigo y en su chaleco, para que se hiciera mas fácil buscarlos, Jeff le pregunto “Estas loco hijo de puta? Y si te disparan donde están las balas?” A lo que Derek respondió con una sonrisa “Ninguno de esos marícas tendrá tiempo ni para una plegaria.”

 

Se encontraban a menos de dos kilómetros del lugar, Derek le pregunto a Jeff si traia equipo consigo, Jeff asintio sin vacilación y enseño sus dos pistolas automaticas, era todo lo que traia consigo, pensaban terminar con esto de manera rapida.

 

Derek : Jeff? (ocultando su rostro con las sombras del vehiculo y la parcial lluvia que cubria el cielo de Neon City)

 

Jeff : Dime, hombre?

 

Derek : Prométeme que los harás sufrir.

 

Jeff : Lo juro compañero, esos malditos desearan haberse retrasado un segundo mas cuando competían contra sus hermanos para ver quien fertilizaba el ovulo primero.

 

Derek, quien en estas horas dantescas no pensaba que reiría, soltó una risotada tremenda, Jeff pensó que era buena para liberar tensión antes de un golpe.

 

Llegaron al sitio, Jeff estaciono el vehiculo silenciosamente, los malditos ni se habían encargado de cambiar el sistema de seguridad, todo seguía siendo igual, o peor, ya que Derek no estaba para llevar la batuta de las operaciones, Johnson pudo notar el sistema de cámaras, todas se encontraban apagadas, agito la cabeza en señal de reproche mientras Derek salía del vehiculo pensando en la gran entrada y en un explosivo final.

 

(Derek)

“Puerta trasera. Deben estar jugando a las cartas como todos los viernes en la noche, quizás hay prostitutas con ellos y alcohol. Malditos.”

 

Adentro, todo era alegría, los hombres de Derek jugaban a las cartas acompañados por música suave, cartas, tabaco y alcohol, las cajas del deposito adornaban el sitio mientras los cerdos traidores se revolcaban en el lodazal de una porqueriza de un dueño al que creían desaparecido del mapa. Unas terribles ganas de orinar llevo a uno de los chicos a correr hacia un pasillo con luces parpadeantes, por donde solían entrar las cargas para los clientes.

 

Esta vez solo había una carga, Derek quien traía su odio consigo, arma en mano, empezó a caminar lentamente por el pasillo secundado por Jeff, quien ya tenia sus dos armas listas y se encontraba vigilante de sus alrededores, nadie articulaba ni una palabra, Jeff estaba sorprendido de la flema que podía exteriorizar Derek Brown en algunos momentos… cuando se encontraban cerca de su primera victima todo parecio detenerse, el aire, los latidos del corazon se hicieron mas lentos, el momento, parecia eterno.

 

 

El sonido de la válvula a priori, un gesto de odio de Derek a posteriori seguido por un “BOOM!” En el pecho del sujeto que se encontraba orinando en el pasillo, se trataba del hijo de puta encargado de cargar los alijos, quien siempre ponía mala cara y se quejaba por todo. Sin dejar tiempo de reacción, Jeff emprendió una carrera desde el sitio hacia la mesa de poker unos metros mas allá, entro con toda su furia, disparando. Derek entro después de el, sin expresión alguna, accionando su instrumento de castigo sobre aquellos que le dieron la espalda.

 

Derek : NO LOS ESCUCHO PIDIENDO PERDON! MARICAS! (grito mas alto que el sonido de las armas)

 

Los sujetos corrían hacia un escondite, todos siendo alcanzados por el fuego proveniente de las armas incandescentes que les escupían muerte. Era Derek, y había vuelto con ganas de derramar sangre de bastardos hipócritas. Derek camino seguro hacia la mesa de las cartas y golpeo la cabeza de uno de sus contadores contra la misma con violencia.

 

Derek : Y eso es lo menos que te mereces por haber hecho tantos informes falsos para mi, hijo de puta.

 

Acto seguido le descargo dos tiros prácticamente seguidos con su escopeta, uno en el pecho, y otro en la cabeza, la cual se deshizo en el acto, Jeff saltaba sobre las cajas disparando y corriendo tras los malditos.

 

Derek : Hijos de puta… (musito) Mírense, no son nada mas unos malditos vagos, esperando la mejor oportunidad para vender el culo al mejor postor. Creo que una prostituta tiene mas principios que ustedes! ME DAN ASCO! (disparando a dos que trataban de huir por una puerta)

 

Dan : Ahhhk!!!! (viendo que su brazo hacia sido destrozado en el impacto de bala) Jefe! Perdónenos!!!! Ahhhhhhhhhhh!!!!! (gritando mientras Derek lo pateaba en su extremidad herida)

 

Derek : No Dan. No hay perdón para las ratas, para ellas solo existe un tipo de hogar… Una bolsa para cadáveres.

 

“Boom!”

 

Otra cabeza desecha a causa de las balas. Derek se dirigió hacia un rincón de la sala donde encontró a dos malditos tratando de usar su mercancía para atacarlo, los extermino sin derecho a replica. Jeff, por otra parte, encontraba en el piso de arriba, disparando contra unos malditos que habían conseguido llegar hasta las armas, por suerte, eran bastante malos usándolas, a pesar de que su vida dependía de ello. Derek, rápidamente se le unió, venia caminando lentamente por las escaleras, con sus ropas parcialmente llenas de sangre, apestando al pólvora y  con sus oídos zumbantes de tantos gritos.

 

Derek : Fin del pasillo. Mi oficina, ahí deben estar los últimos.

 

Jeff : Te cubro tigre. (guiñándole un ojo mientras avanzaban)

 

Ambos caminaban por el pasillo hacia la oficina de Derek, el lugar esta saturado de agujeros de balas y sangre, armas desperdigadas por el suelo y cientos de cartuchos, Brown iba cargando su arma mientras se dirigía hacia su despacho.

 

Derek : (parando en seco, a unos 50 pasos de su oficina) Cuidado Jeff. Pude ser una trampa, y no pienso perder a estas alturas. (bajando la voz)

 

Jeff : entendido.

 

Dentro de la oficina de Derek, su escritorio se encontraba volcado y un grupo de ocho sujetos estaban adentro fuertemente armados, uno de ellos, se encontraba hacia una llamada por teléfono, nervioso hasta las narices… Fallo unos tres intentos de discado hasta que una voz grave le respondió desde el otro lado.

 

¿???? : Si? Que quieres? (con dificultades para la pronunciación)

 

Rick : Maldita sea… VOLVIO!!!! VOLVIO COÑO!!! NO LO MATE!!!

 

¿?????? : [Baka...] (casi inaudible)

(Nota: Cuando aparezcan los simbolos [] son dialogos traducidos de otros idiomas, en este caso, Japones.)

 

Rick : QUE COÑO DIJISTE, MALDITO!?!!?!??!?!? (desesperado)

 

¿?????? : Dije. Vamos. PARA. ALLA!

 

El sujeto con voz grave corto la llamada cuando escucho que un tiroteo intenso habia estallado, se trataba de uno de los miembros de la organización asiática de crimen llamada “Hekireki Family” Tenia un tatuaje en toda la espalda, mostraba un dragón hecho de truenos arrasando lo que parecía ser un ejercito entero. El sujeto vestía unos pantalones de color blanco, y unos anteojos rectangulares con cristales de color morado intenso, se dirigió rápidamente hasta una sala donde se encontraba un sujeto mayor, de casi 50 años, aun así con aspecto atemorizante, el sujeto con el teléfono móvil se paro frente a el con decisión y le dijo.

 

¿????? : Oyabun. [Los hijos de puta que contratamos llamaron. Alegan que su jefe volvio de la muerte y se encuentra masacrandolos... Que hijos de perra mas ineficientes.]

 

El tipo en el asiento, aparto a una chica que lo masajeaba fervientemente de un manotazo, la mujer se retiro hacia una esquina sumisa, mientras el mafioso se incorporaba y pedía que trajesen su indumentaria.

 

¿?????? : [Hmph. Occidentales. Sin cerebro.] (dijo, para indicarle al que parecía ser su mano derecha que reuniera a varios hombres y que visitaran a Brown)

 

[…]

 

Los disparos cesaron y la puerta quedo hecha trizas, mientras las armas humeantes de los aterrorizados hombres que alguna vez trabajaron para Derek Brown se quedaban sin munición, algunos de ellos reían y otros tragaban saliva, al parecer la amenaza había sido exterminada, esta vez habían enviado a Derek a la tumba de una vez por todas. El de que tenia el teléfono móvil en la mano lo soltó de golpe y empezó a gritar junto a los demás en la sala, a pesar de que estaban muy asustados para salir a revisar el pasillo sabían que habían completado el trabajo, Derek no interferiría mas entre ellos y sus nuevos jefes.

 

“Mariquitas”

 

Dijo Derek, un segundo antes de romper el cristal a un lado de su oficina y entrar disparando ciegamente, Jeff, al mismo tiempo, rompió la puerta con una patada tremenda y entro disparando, volviendo el cuarto de operaciones un torbellino de sangre y vísceras. Exterminaron a todos y cada uno en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo, Derek sabia a quien no debía disparar, se trataba del hijo de puta que lo había vendido, llamado Reese Prince, un flacucho cobarde con voz de comadreja, Derek entro a la sala y lo levanto a punta de golpes, sin piedad.

 

Derek : Para ti, tengo preparado algo especial, cierto Jeff? (viendo a su amigo)

 

Jeff : Seguro, te va a encantar cariño. (guiñándole un ojo al sujeto)

 

Reese : Malditos locos!!!! MALDITOS!!!!! AHHHHH!!!

 

Minutos después, Derek se encontraba con Reese en la azotea del edificio, Derek se encontraba zurrando a el traidor, mientras Jeff sostenía unos gemelos y veía hacia la entrada del lugar… Había un cartel que acaban de poner, junto a otra sorpresa. Johnson toco el hombro de Derek y le señalo hacia el frente, tres vehículos venían hacia su posición. “Hekireki." pensó Derek sin duda alguna Y procedió a sonreír una vez mas.

 

Los autos de los mafiosos se detuvieron ante las puertas, las cuales se encontraban cerradas, dos de ellos se bajaron, uno de ellos era el sujeto de anteojos rectangulares, camino hacia el portón de manera arrogante y a sus anchas, se quito los anteojos y vio el cartel, al mismo tiempo, sonreía. De repente, Derek lanzo un silbido potente, y el sujeto saco una pistola, pero poco pudo hacer contra lo que se venia contra ellos.

 

Un objeto fue arrojado por Jeff hacia la pequeña caravana y se estrello contra el asfalto sin producir el mayor sonido, el golpe sonó seco, acompañado de un centenar de sonidos como de huesos partiéndose, era Reese, tenia los brazos y las piernas atadas, su expresión era vacía y sus ojos, a pesar de que estaban abiertos… Se encontraban velados. Derek estaba junto a Jeff en la azotea, ambos ganadores, con sus almas satisfechas y la deuda de sangre saldada afortunadamente con sangre… El sujeto de los anteojos extravangantes hizo señales con su brazo, volvio al auto, y todos se marcharon por donde vinieron.

 

Los dos sujetos volvieron al edificio sin decir ni una palabra. El cartel que Jeff había colocado en el portón principal tenia escrito “EN NEON CITY, EVITA HACER TRATOS CON TRAIDORES” en letras grandes y rojas, adornadas con las cabezas de los ex-trabajadores de Derek… O al menos con las que no fueron desechas con disparos a quemarropa.

 

(Derek)

“Cuando vengas a hacer negocios en esta ciudad amigo mio, ten clara una cosa… A pesar de que seamos traficantes y asesinos, tachados de brutos e insensibles, hay una sola cosa que mantiene a mucha gente con vida en este violento basurero…

 

Y esa cosa se llama… Lealtad."

 

Fin.

1 comentario:

Anónimo dijo...

si no hubiera sido por el tremendo final te hubiera dicho que estuvo muy rosa...